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martes, 27 de enero de 2009
Anxo Quintana, el Espartaco/Astérix nacionalista gallego
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[6477] Comentarios[0]
Tiene gracia el señor Anxo Quintana haciéndose pasar por liberador de esclavos y solicitando todo su apoyo y todos sus votos. De momento el liberador aprovecha su actual cargo para vivir como Dios, para fomentar y desarrollar con descaro inaudito un clientelismo político de corte fascista o estalinista (tanto monta, monta tanto), y para perseguir con hambre de lobo feroz y veloz a cualquiera de sus “súbditos” que quiera ejercer la libertad de expresarse, por ejemplo, en español

Juan Antonio González Fuentes 

Juan Antonio González Fuentes

En su día comenté en estas páginas la aparición del libro de un buen amigo mío, el escritor Jesús Laínz. El libro lleva por título La nación falsificada, y en sus documentadas y entretenidas páginas, Jesús Laínz hace un somero repaso a las biografías de algunos vascos y catalanes realmente importantes en la historia de España. La cubierta de La nación falsificada, ideada por su autor, ofrece una ilustración cargada de eficaz ironía y mucho sentido y oportunidad histórica. Parodiando la célebre ilustración que abre todas las aventuras de Astérix el galo contra Roma, podemos ver, aumentada por el efecto de una lupa, una pequeña y humilde aldea con unas pocas chozas defendidas por una empalizada realizada con troncos. Junto a las chozas pueden verse dos mástiles de los que al viento ondean dos banderas: la vasca y la catalana.

Rodeando la empalizada, sitiando el pequeño poblado, se sitúan unas cuantas tiendas de aire casi imperial, y en sus puertas, haciendo guardia, hay colocados unos guardias civiles con bigote y tricornio sosteniendo banderas españolas. Vamos, que como en los cómics de Astérix, una potencia imperial y ocupante, Roma-España, sitia el simpático e indomable poblado de un pueblo que lucha por su libertad y autonomía, el poblado galo de Astérix, el País Vasco y Cataluña.

Jesús Laínz: La nación falsificada (Encuentro, 2006)

Jesús Laínz: La nación falsificada (Encuentro, 2006)

Sé que muchos tildaron la incisiva viñeta de exagerada, fuera de toda razón, y retórica. Sin embargo, también sé que muchos vieron en el afortunado dibujo la muy acertada expresión de sus ideas nacionalistas, de su visión de una realidad política existente y real.

Sea como sea, lo que no puede ponerse en duda es la visión premonitoria de Jesús Laínz, la visión de cómo iban los irredentos nacionalistas, en este caso galleros, a ponerse en escena de cara a su público, y al público en general. Al respecto sólo cabe visionar el hilarante video propagandístico con el que el BNG (Bloque Nacionalista Gallego para los no familiarizados con la película), con su actual líder Anxo Quintana a la cabeza (y qué cabeza), regala al electorado gallego y, de paso, a todos los mortales que quieran pasar un buen rato. Además de Astérix, al parecer la inspiración les ha venido a los gallegos nacionalistas del Hollywood clásico (y eso que son muy antiamericanos). Más concretamente de una célebre escena del Espartaco de Kirk Douglas y Stanley Kubrick, en la que conminados a hablar por sus opresores para delatar a su líder Espartaco, los esclavos revolucionarios y revolucionados se van autonombrado uno a uno como Espartaco, logrando la confusión de los malditos romanos ante la aparición heróica de tanto Espartaco dispuesto a sucumbir. O sea, el famoso y más castizo “todos a una” de Fuenteovejuna.



"Eu son Anxo Quintana" (vídeo colgado en YouTube por toniairavideos)

Tiene gracia el señor Quintana haciéndose pasar por liberador de esclavos y solicitando todo su apoyo y todos sus votos. De momento, y que sepamos, el liberador de esclavos aprovecha su actual cargo para vivir como Dios, para fomentar y desarrollar con descaro inaudito un clientelismo político de corte fascista o estalinista (tanto monta, monta tanto), y para perseguir con hambre de lobo feroz y veloz a cualquiera de sus “subditos” que quiera ejercer la libertad de expresarse, por ejemplo, en español.

Que el destino nos libre de semejantes liberadores de esclavos, de tamaños caraduras, de estos Obélix que sí, en efecto, lo único que desean es caerse dentro de la marmita con la poción mágica: la poción mágica de los presupuestos públicos que engordan, engordan, engordan, y dan mucha fuerza…. No se lo pierdan y disfruten hasta las lágrimas. El desperdicio no tiene desperdicio.
 

***


 Última reseña de Juan Antonio González Fuentes en Ojos de Papel:

-Stieg Larsson: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Destino, 2008), segunda parte de la trilogía Millennium, que se inició con el título, Los hombres que no amaban a las mujeres (Destino, 2008).


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


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