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viernes, 3 de junio de 2011
La poesía ante la incertidumbre o en defensa de la pluralidad y convivencia poéticas
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[4969] Comentarios[1]
De nuevo dos conceptos poéticos enfrentados, dos visiones de ver y entender la poesía en español




Juan Antonio González Fuentes

Recientemente la editorial Visor Libros ha publicado la antología Poesía ante la incertidumbre, en la que un grupo de jóvenes autores de España e Hispanoamérica reivindican una poesía que ante todo se “entienda” y “emocione” en un tiempo "lleno de incertidumbres". Alí Calderón (México), Andrea Cote (Colombia), Jorge Galán (El Salvador), Raquel Lanseros (España), Daniel Rodríguez Moya (España), Francisco Ruiz Udiel (Nicaragua), Fernando Valverde (España) y Ana Wajszczuk (Argentina), comparten la misma visión de la poesía. Este grupo de jóvenes han hecho lo que vienen haciendo los jóvenes poetas desde hace mucho, mucho tiempo: presentarse en escena como “nuevo” grupo posicionado, atrincherado podríamos decir, en una estética frente a las demás. La intención es evidente y muy, muy manoseada: hacerse un hueco, llamar la atención, publicar, etc. La excusa ahora es la incertidumbre del momento actual. Ante la incertidumbre unos se “indignan”, por ejemplo, y otros claman por una poesía “entendible” (entiéndase al respecto lo que quiera entenderse). El caso es que los muchachos han logrado su objetivo: crear una cierta polémica, hacerse notar, etc. Entiendo que ahora ocuparán páginas de suplementos, espacio en páginas web, en blogs como este que escribo, alguno será llamado para intervenir en cursos de universidades de verano y más de uno, también, viajará a algún Cervantes que otro para explicar qué es eso de la incertidumbre y la mamarrachada de la poesía entendible como respuesta. Los muchachos, claro, incluso han escrito una especie de manifiesto. Ahí va:

La incertidumbre parece abarcarlo todo: la política, la moral, la economía, las nuevas formas de comunicación que paradójicamente han provocado una mayor incomunicación...", explican en el prólogo. "Nuestra generación está marcada por esta incertidumbre y creemos que es necesario hacer un alto en el camino, reflexionar, mirarnos a los ojos, establecer una cercanía menos artificial, más humana. La poesía puede arrojar algo de luz para alcanzar algunas certidumbre necesarias", advierten en el manifiesto con el que se inicia el libro, titulado Defensa de la poesía, y que ha surgido como respuesta a que los jóvenes poetas actuales "se han adscrito a una tendencia tan experimental como oscura que no puede entender nadie.”

La antología ha sido publicada de manera simultánea en España (Visor Libros), Colombia (Ícono Editorial), Nicaragua (Leteo Ediciones), El Salvador (DPI) y México (Círculo de Poesía), en el mayor proyecto editorial que se ha realizado nunca para una antología de poemas en lengua española. En total, más de 10.000 ejemplares que ya han sido distribuidos a los que se unirán nuevas ediciones en otros países en el próximo otoño.

"
Sucede de igual manera en España que en Hispanoamérica. Los discursos fragmentarios, el irracionalismo como dogma y el abuso del artificio han supuesto la ruina de la poesía. Han sido el derroche que ha llevado a la crisis poética actual, en la que la poesía está considerada como un género difícil, que no se entiende y que sólo leen los poetas entre ellos", aseguran los autores, que reivindican una poesía clara, que comunique, que diga algo. "Cuando un poema no se entiende el lector suele culparse a sí mismo. Nosotros creemos que lo que sucede es que el poeta no ha hecho bien su trabajo", señalan.

En opinión del poeta colombiano Juan Manuel Roca, que firma la contraportada, los nuevos poetas en español que han decidido poner en marcha este proyecto "no acuden a simulados hermetismos, a esa vieja herencia de aquel que se ahogó en su propio deslumbramiento", sino que por el contrario "los hermana el despojo, la pesquisa y el encuentro de la palabra justa en el inmenso pajar del lenguaje". En palabras de la nicaragüense Claribel Alegría, se trata de "una antología excepcional que invade por su frescura y por su excelencia porque sus autores saben ser transparentes sin ser frívolos, sin descuidar la forma”.

Hasta aquí el discurso de la incertidumbre.

Pues bien, los desconcertados por la incertidumbre, los que pretenden la palabra justa en el “inmenso pajar del lenguaje” (sic), los que piensan que el irracionalismo dogmático y artificial ha arruinado la poesía y, por tanto, sacan a relucir su propio dogma que, Dios mío, “invade por su frescura y su excelencia” (¿qué invade?, ¿estamos ante una invasión?, ay, por la boca muere el pez!!!!!) han conseguido que otros poetas desentierren el hacha de guerra poético y respondan posicionándose con claridad frente a esta “poética de lo entendible”. Otro grupo de poetas ha respondido por medio de una “Carta abierta en defensa de la pluralidad y convivencia de poéticas” que ha colgado en un blog. Su contenido es el siguiente (pinchar aquí para ver el blog): ".

La realidad no es legible de manera evidente. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, pudiendo traducirla de manera errónea. Nuestra realidad no es otra cosa que nuestra idea de la realidad. Del mismo modo, importa no ser realista en un sentido trivial (adaptarse a lo inmediato), ni irrealista en el mismo sentido (sustraerse de las coacciones de la realidad); lo que conviene es ser realista en el sentido complejo del término: comprender la incertidumbre de lo real, saber que existe una porción de lo posible aún invisible en lo real (Edgar Morin)

“El lenguaje poético es un patrimonio colectivo. Una urdimbre tejida en la arena de la diversidad. Nuestras tradiciones literarias siempre se han visto atravesadas por múltiples mutaciones que han ayudado a componer y descomponer el ovillado paisaje de la palabra. No en vano la palabra recoge la complejidad genésica de nuestra existencia. Así ha sido en el caso de la lengua española. La(s) literatura(s) panhispánica(s) (de acá y allá, en diálogo unas veces, aisladas otras) siempre han manifestado en su devenir histórico la riqueza de lo plural, el desborde de lo conectivo. No existe una deriva única de lo poético. Nunca se produjo una voz homogénea para toda nuestra tradición. Las tentativas de encerrar el lenguaje literario dentro de límites inamovibles han dado como resultado estructuras cerradas de pensamiento que trabajan en contra de la propia y esencial condición de la palabra.

Las personas que firmamos esta carta creemos firmemente en esta pluralidad poética heredada –a la que hemos tratado de contribuir activamente con nuestro propio trabajo– y por eso nos mostramos resistentes a cualquier forma de cierre normativo. Creemos necesario alzar un muro de contención ante actitudes que pretenden reproducir debates que «ya» no son legítimos –que, en realidad, nunca lo fueron– porque representan en sí mismos una agresión a esa misma pluralidad conquistada, al trabajo y legado creativo, teórico y vital de muchas poéticas y poetas precedentes y que recogen de manera natural el legado incuestionable de los padres de la modernidad poética: del romanticismo inglés y alemán al surrealismo pasando por Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. Ha costado mucho desterrar de nuestro campo literario el cainismo y la exclusión. No vamos a consentir ahora que vuelvan a reproducirse estrategias envenenadas similares. El debate de poéticas es necesario, útil el contraste filosófico, intelectual, en torno a la creación, pero siempre en el marco de un respeto escrupuloso a la diversidad y el disenso.

Por todo ello queremos reivindicar como legítimo y propio de la(s) poética(s) panhispánica(s) actual(es) los siguientes elementos:

Escritura(s). En plural. Modos del lenguaje que se encuentran. Ningún programa prescriptivo. Huellas. Rescoldos a modo de conceptos, de cruces, de intuiciones. Ninguna tabla de la ley. No sabemos. Quizá sean un modo de operar, de practicar la literatura. Ese acontecimiento ignoto. No sabemos. Disparan la semilla de lo por hacer y de lo hecho. No sabemos. Mueven a la acción.

Tradición(es). En plural. Linajes incrustados, desde siempre, en nuestra modernidad, en nuestra memoria literaria. Linajes que se activan y se iluminan desde el presente y de los que debemos hacernos merecedores. Como afirmó Eliot, la tradición «no se puede heredar, y si la deseas debes obtenerla con gran esfuerzo». Cada poeta se forja y construye su tradición, su propia cadena de ejemplos y magisterios, y este esfuerzo es en sí mismo un acto poético, una intervención en el mundo. Puede ocurrir –y de hecho ocurre– que este esfuerzo ponga a prueba nuestra capacidad de asunción cognitiva o de mera comprensión, incluso a lo largo de toda una vida de esfuerzo. La dignidad e inteligencia vitales consiste entonces en asumir esta discapacidad en vez de darle el formato autoexculpatorio de lo incomprensible, lo hermético, lo bárbaro y despreciable. Imposible simplificarla, esencializarla, despotenciarla a través de marbetes o etiquetas reductoras. Imposible normativizarla en interés propio, mediante operaciones espurias de exclusión o ningueó. Voces habitadas para nuestro presente y nuestro futuro.

Heterodoxia(s). En plural. Nunca una lectura unívoca de lo poético, no podemos aceptar como obvio ni la desaparición del habla ni el habla homogeneizada. La palabra poética implica desborde, intersubjetividad, entramado conectivo, intersticio, complejidad. Y significa todo ello porque dialoga con lo humano.

Poética(s). En plural. No hay una poética una que convierta a las demás en otras. No hay norma, no hay centro natural o tácito. Queremos (re)afirmar y defender el deseo y la probada capacidad de convivencia de poéticas diversas que han demostrado en los últimos años su resistencia a la codificación. No precisamos para construir o apuntalar una identidad la negación del Otro. No vivimos la alteridad como amenaza, sino como nutriente y condición necesaria para la construcción de nuestra posible identidad colectiva y personal.

Hibridez y Diversidad(es). En plural. Creemos que la poesía no es mercancía, no es hija de la rentabilidad económica. Tampoco de las ideologías. La poesía es una multiplicidad de pájaros, aves raris, aves migratorias, que ponen su nido en lo alto, alejado del manoseo y voracidad de las alimañas y carroñeros. No podemos, por tanto, hablar de «una» poesía, sino de «poe-diversidad», en constante vuelo, en constante cruce, en constante mestizaje. Y no enjaulada, sino libre, puede ser del mundo, desde el mundo, con el mundo. Pero siempre «haciendo mundo».

Pensamiento(s). En plural. Desconfiamos de los falsos dualismos (razón y emoción, realismo e irracionalismo, público y privado, naturaleza y cultura…) en los que se ha querido encerrar lo poético. Se trataría, como dice Miguel Casado, de «ampliar la noción de pensamiento, extenderla a todos los movimientos de la mente, a uno y otro lado de la conciencia, a todos los movimientos interiores del lenguaje que de modo constante nos recorren y atraviesan». En definitiva: destacar el carácter desestabilizador y genésico de la palabra poética como apertura del pensamiento.

Realidad(es). En plural. La relación de lenguaje y realidad es compleja, porque ambas son complejas de por sí y más cuando se relacionan, influyen, comunican. Es simplista y equívoco detenerse en un estilo o propuesta, en una sola manera de abordar esa difícil exploración de la materia (humana y no humana) que llegará a ser poema.

Subjetividad(es). En plural. Sin menoscabo de que cada uno/a pueda o quiera llevar la voz poética adonde crea conveniente. Todas las formas de enunciación tienen sentido y no seremos nosotros quienes juzguemos la pertinencia de lo que cabe o de lo que debe desaparecer.

Emoción(es). En plural. No codificadas, no predeterminadas en un calculado ejercicio de causa-efecto practicado desde las inevitables limitaciones del poeta sino trascendidas y reveladas junto a él en un proceso que hermana escritura y lectura, que convierte al lector en agente activo y co-productor de sentido.

Lector(es). Recepciones. Por todo lo anterior reivindicamos el respeto a la inteligencia y creatividad lectoras, a la libérrima capacidad de sorprenderse y sorprendernos de aquel que generosamente se acerca a un texto para darle vida; a su derecho inalienable de que nada ni nadie se haga garante ni faro de sus emociones, su criterio, su infinita libertad.

Así, queremos reivindicar la convivencia de poéticas, la pertinencia del debate crítico, la belleza de la pluralidad como alimento de lo creativo. Y rechazamos de manera frontal cualquier estrategia de apropiación, simplificación o reduccionismo literario”.

Queda aquí planteada la cuestión. La vieja y polvorienta cuestión. 


***


Últimas colaboraciones de Juan Antonio González Fuentes (Junio 2011) en la revista electrónica Ojos de Papel:

LIBRO: Sinclair Lewis: Doctor Arrowsmith (Nórdica, 2011)

LIBRO (mayo 2011): Sándor Márai: La gaviota (Salamandra, 2011)

LIBRO (abril 2011: James Ellroy: A la caza de la mujer (Mondadori, 2011)

LIBRO (marzo 2011): Charles Portis: Valor de ley (DeBolsillo, 2011)

LIBRO (febrero 2011)
: Luis García Jambrina: El manuscrito de nieve (Alfagurara, 2010)

LIBRO (enero 2011): Nicholson Baker: El antólogo (Duomo Ediciones, 2010)

LIBRO (diciembre 2010): William Kennedy: Roscoe, negocios de amor y guerra (Libros del Asteroide, 2010)

LIBRO (noviembre 2010): Joyce Carol Oates: Bestias (Papel de Liar, 2010)

LIBRO (octubre 2010): Kazuo Ishiguro: Nocturnos (Anagrama, 2010)

LIBRO (septiembre 2010): Andrés Trapiello: Las armas y la letras. Literatura y guerra civil (1936-1939) (Destino, 2010)

LIBRO (julio 2010): Oriol Regàs: Los años divinos (Destino, 2010)

LIBRO (junio 2010): Peter Sloterdijk: Ira y tiempo. Ensayo psicopolítico (Siruela, 2010)

LIBRO (mayo 2010): Irène Némirovsky: El caso Kurílov (Salamandra, 2010)

LIBRO (abril 2010): Elizabeth Smart: En Grand Central Station me senté y lloré (Periférica, 2009)

CINE (abril 2010): Kathryn Bigelow: En tierra hostil (2008)

LIBRO (marzo 2010): Patrick McGilligan: Biografía de Clint Easwood (Lumen, 2010)

CINE (marzo 2010): Martin Scorsese: Shutter Island (2009)

LIBRO (febrero 2010): Oliver Matuschek: Las tres vidas de Stefan Zweig (Papel de Liar, 2009)

LIBRO (enero 2010): Alex Ross: El ruido eterno. Escuchar al siglo XX a través de su música (Seix Barral, 2009)

CINE (enero 2010): James Cameron: Avatar (2009)


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, creación, historia, artes, música y libros) como cronológicamente.


Comentarios
03.06.2011 13:42:20 - Confuso



A ver si lo entiendo, el visir quiere sustituir al califa, pero ¿qúién es el califa y quién el visir?

Por otra parte, si trasladamos a los de la opción A, que conste que desconozco si son visires o califas, a la pintura, a Pollock o Rothko, por ejemplo, se les caería el pelo, ¿no?

Como esto no es factible, imagino que es una lucha por el poder (hegemonía, publicidad, subvenciones, editoriales, pasta, posición, prestigio, cátedras, cursos, seminarios, pasta otra vez, odios cainitas, matrimonios poéticos, Mourinho...), justo como la política desnuda, sin la retórica del bla, bla, bla.

Que Alá colme las ambiciones de visires y califas con un par de huríes por barba.

Saludos










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    El mensaje del muerto, de Florence Marryat (por Ana Matellanes García)
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