Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Gloria, película de Sebastián Lelio (por Eva Pereiro López)
  • Cine

    La familia Fisher y los muertos. Aproximación a A dos metros bajo tierra (por Alejandro Lillo)
  • Sugerencias

  • Música

    Together Through Life, CD de Bob Dylan (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención
  • Temas

    La muerte de la voluntad
  • Blog

    Asa Larsson: Aurora Boreal (por Iván Alonso)
  • Creación

    Inma Chacón: Arcanos
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
viernes, 6 de febrero de 2009
Nuevas unidades familiares, o como librarse de la mili en Francia
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[5559] Comentarios[0]
Tengo 24 años, y estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 años, que ahora también se ha convertido en mi hija. Mi padre se ha casado con esta última. En la actualidad, mi padre se ha convertido pues en mi yerno, puesto que se ha casado con mi hija


Juan Antonio González Fuentes 

Juan Antonio González Fuentes

Abro el correo electrónico esta mañana y me doy de bruces con un archivo que me hace llegar un amigo. Lo leo y me vuelven a asaltar las dudas: ¿estamos ante una historia verdadera, ante un hecho real ocurrido de veras?, ¿estamos ante una broma bien confeccionada?

La verdad es que me da lo mismo, pues la historia sirve para reflexionar sobre las posibilidades mil (o casi) que ofrecen los nuevos modelos familiares que las leyes y la realidad permiten ya en muchas partes de occidente. El caso que traigo es desde luego rocambolesco, y de una inverosimilitud que tira de espaldas, pero lo cierto es que plantea una posibilidad con visos de cumplimento real en nuestra sociedad española actual, sin necesidad de ir mucho más lejos.

El caso, por otra parte, es realmente divertido, entretenido, aunque reconozco que llega un momento en el que no es fácil seguirle el desarrollo. Cuentan las crónicas electrónicas que lo que a continuación van a poder leer ustedes es un caso real, ocurrido no hace muchos años en nuestro vecino país, Francia, y cuya revelación pública tuvo lugar en el prestigioso diario Le Monde. Un joven francés incorporado al servicio militar de su país, escribió una carta a su Ministro de Defensa pidiéndole por favor le exonerara de dicho servicio a la vista del panorama familiar que le rodeaba. El asunto, broma o veras, es el siguiente. E insisto, siendo inverosímil, es posible. Les adelanto que el final del cuento es que el ministro accedió a la petición del soldado, eximiéndole de la obligación patriótica, debido a su “estado psíquico inestable y preocupante, con trastornos mentales agravados por un clima familiar perturbador”.

El relato es el siguiente, y bien podría ponerse como ejemplo de “nuevo grupo familiar contemporáneo” en la asignatura Educación para la ciudadanía. Cedo la idea a quien le competa:

“Estimado señor Ministro de la Defensa Nacional, permítame presentarle respetuosamente el caso siguiente, referente a mi situación personal, con el fin de solicitar mi baja inmediata de mi deber del servicio militar.

Tengo 24 años, y estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 años, que ahora también se ha convertido en mi hija. Mi padre se ha casado con esta última. En la actualidad, mi padre se ha convertido pues en mi yerno, puesto que se ha casado con mi hija.

Por consiguiente, mi hija, que es también mi nuera, se ha convertido en mi madre, ya que es la esposa de mi padre... Mi mujer y yo hemos tenido un hijo en enero. Este niño se ha convertido en el hermano de la mujer de mi padre, lo que equivale a ser el cuñado de mi padre. Como consecuencia, es ahora mi tío, puesto que es hermano de mi madre. Ahora bien, como hemos dicho, ya sabemos que mi hijo es también mi tío. La mujer de mi padre, en Navidades, ha tenido un niño, que es a la vez mi hermano, ya que es hijo de mi padre, y al mismo tiempo mi nieto, puesto que es hijo de la hija de mi mujer. Como resultado, soy ahora el hermano de mi nieto, y como ya sabemos que el marido de la madre de una persona es el padre de esta persona, resulta que soy padre de mi mujer, y hermano de mi hijo. Por consiguiente soy mi propio abuelo.

Por este motivo, Señor Ministro, le ruego que me conceda el derecho a regresar a mi hogar, ya que la ley prohíbe terminantemente que el padre, el hijo, y el nieto sean llamados a filas al mismo tiempo.

Confiando en su comprensión, le mando un muy cordial saludo”.

***


Última reseña de Juan Antonio González Fuentes en Ojos de Papel:

-Guillerno Cabrera Infante: La ninfa inconstante (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, 2008)


Comentarios









  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    La ofensa, de Ricardo Menéndez Salmón
  • Publicidad

  • Autores

    Entrevista a Isabel Navarro, autora de Luz y penumbra (por Jesús Martínez)