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lunes, 8 de marzo de 2010
Amañando los discursos: José Ovejero, Pérez Galdós y el dos de mayo Godoy
Autor: Iván Alonso - Lecturas[4271] Comentarios[0]
Me lo dijo durante una entrevista el escritor José Ovejero: “Todo discurso histórico está amañado”. Se refería a la Guerra Civil a raíz de su nueva novela “La comedia salvaje”, un divertimento furioso a costa de nuestros establecidos mitos sobre la contienda fratricida




Iván Alonso es historiador y periodista

Me lo dijo durante una entrevista el escritor José Ovejero: “Todo discurso histórico está amañado”. Se refería a la Guerra Civil a raíz de su nueva novela La comedia salvaje, un divertimento furioso a costa de nuestros establecidos mitos sobre la contienda fratricida. Ya se sabe: noble pueblo angelical armado contra levantiscos fascistas ayudados por dios. Nada más y nada menos. Ovejero, hombre asustado por la virulencia del discurso político y literario español, se pasea sobre las ideas preconcebidas, orina en ellas, voltea el tópico hasta convertirlo en tachuela. Dispara contra todo y, quizá por eso, no sólo mi periódico no publicó la entrevista sino que esta incombustible novela hecha de ingenio y mirada de niño travieso ha sido relegada en las estanterías en favor de otras propuestas que mantienen en pie, incólumes, los pilares del sistema: bravos españoles en perpetua lucha contra malos reyes y señores. Ya sabéis de qué hablo.

“Si no me crees mira a Pérez Galdós”, me dijo. ¿Galdós? Tate. No tenía noticia de que Galdós hubiera llegado vivo a las trincheras del Jarama, pero vete a saber. Si Fernando Marías imaginó a un Lorca recogiendo cartón en los años sesenta, piensen en Galdós vendiendo el cupón en la España de los cuarenta. Cualquier cosa. Pero se refería a lo que sucede en los Episodios Nacionales, en concreto al libro de la primera serie El 19 de marzo y el 2 de mayo. En él el protagonista asiste al llamado Motín de la Granja, que depuso a Godoy como valido y acabó costando a Carlos IV y Fernando VII la corona a favor de Bonaparte, y al levantamiento del pueblo de Madrid contra la ocupación francesa y que también ha pasado al imaginario colectivo como una fecha señalada en el calendario patriótico.

José Ovejero: La comedia salvaje (Alfaguara, 2009)

José Ovejero: La comedia salvaje (Alfaguara, 2009)

En la primera fecha, Gabriel, el protagonista, toma parte muy a su pesar en el asalto al palacio de La Granja que, azuzado por nobles y camarilla opuesta, tuvo como fin acabar con el gobierno de Manuel de Godoy, el valido de Carlos IV odiado por el pueblo. Galdós, a través de su polichinela, describe la justicia del pueblo, el pillaje del palacio, como una “turba” analfabeta y amarga, llena de odio, que destruye los bienes de palacio con violencia desatada e insensata. Galdós, hombre liberal, que seguramente veía en Godoy al tímido reformador que no fue en contraste con los hombres del turbio Fernando VII, censura la actuación del populacho y lo califica poco menos que de serpiente andrajosa confundida por interesados señores.

Unas pocas decenas de páginas más adelante el escenario ha cambiado por completo. Aunque los personajes son los mismos, aquí su también popular y espontáneo levantamiento en armas contra las tropas francesas acantonadas en Madrid es saludado por Galdós como un acto ejemplar ejercido por honrados patriotas que se echan a las barricadas con valentía y mueren bajo los arcabuces y bayonetas de los dragones y mamelucos imperiales. Curiosa conversión, cómo el populacho basto se convierte en ardorosa masa llena de altos ideales cuando el fin conviene a las ideas del escritor.

Releo estos días los Episodios Nacionales y sonrío ante la lucidez del mi maestro y amigo madrileño. Por todas partes la gente se traga en las tertulias de radio y en los editoriales periodísticos la misma bazofia ideológica: una papilla de tópicos sobre lo malo, malísimo, que es un tal Zapatero; lo facha que es un tal Rajoy y lo bobos, aquí coinciden todos, que son los sindicatos. Pero si hasta uno de los más grandes escritores españoles es capaz con impunidad de retorcer el discurso para llevar el agua a su molino y hacer tragar a generaciones de intelectuales, imaginemos qué no puede un correveidile de feroz micrófono con un humilde taxista sometido a doce horas diarias de bombardeo cavernario. Señor mío, apague usted la radio y póngase música, que al menos siempre es inocente. 
 

***


Últimas colaboraciones (Marzo 2010) de Iván Alonso en la revista electrónica Ojos de Papel:

LIBRO: Roberto Bolaño: El Tercer Reich (Anagrama, 2010)

LIBRO (febrero 2010):
José María Mijangos: Soul Man (Lengua de Trapo, 2009)



NOTA: En el Blog de Iván Alonso se podrán leer los textos clasificados tanto por temas (artes, autores, cine, música, sociedad y periodismo) como cronológicamente.

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