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Zhivka Baltadzhieva

Zhivka Baltadzhieva

    NOMBRE
Zhivka Baltadzhieva

    BREVE BIOGRAFÍA
Poeta búlgara afincada en Madrid desde el año 1990. Nace en Sofia, Bulgaria, en septiembre de 1947. Un año de estrés tremebundo para el Este de Europa, en el que funciona de pleno rendimiento la institución estalinista llamada Tribunal del Pueblo y los pueblos son investidos en verdugos. Crece en Sliven, una ciudad de provincias. La imaginación, los libros, el arte serán su cobijo, su máquina del tiempo, su libertad, su vía de ser en aquellos años de pobreza y soledad

    FORMACIÓN
Doctora en Filología Eslava y Lingüística Indoeuropea por la Universidad Complutense de Madrid

    OBRA
Es autora de los libros Plexo solar, Amor, Luz diurna, Poema ajeno, Pequeño poema extranjero, Al final del bosque verde, Mitología apátridas, Nunca. Otros poemas y el poemario bilingüe Fuga a lo real / БЯГСТВО В РЕАЛНОСТТА . Sus poemas han sido traducidos a una decena de idiomas e incluidos en importantes antologías de la poesía actual búlgara y la poesía contemporánea universal, editadas en Europa, Estados Unidos, China, América Latina…




Creación/Creación
Ovidio mira el Danubio
Por Zhivka Baltadhieva, lunes, 03 de junio de 2013
En Fuga a lo real (Ediciones Amargord, Madrid) aparecen algunos de los mejores poemas de Zhivka Baltadzhieva: mujer antimártir, antiheroina y antimito; poeta antorcha que sobrelleva en sus versos el fuego de la oscuridad, las brasas de un pasado inextinguible.

Admiramos su poética libertadora contra el intento de amputación de la vida personal por parte de la Historia; una poética consciente de que el Estado, para hacer ciudadanos, deshace individuos.

 

Estamos ante una poesía que transmite el lado fértil de la adversidad desde su honda participación en la experiencia integral del ser humano.

 

Una poesía que cumple su más alto destino: nombrar épicamente el mundo, y líricamente su propio mundo, salvándolos del poder aniquilador de la temporalidad.

 

Zhivka emprende una expedición a la claridad, si por claridad entendemos la capacidad de fundir todas las luces y todas las sombras, creando nuevas iridiscencias sobre las cosas.

 

Poesía más fuerte que la tortura, la indiferencia o el desprecio, más resucitable que la muerte.

 

Ángel Guinda (4 de enero de 2013. Auditorio del Centro de Poesía José Hierro. Madrid, Getafe.)


 

Ángel Guinda
(4 de enero de 2013. Auditorio del Centro de Poesía José Hierro. Madrid, Getafe.)







Selección de poemas de Zhivka Baltadzhieva


OVIDIO II

 

Quedarme en esos mundos

 

donde

no se anuncia ningún Mesías

decadente

de entre todos los sueños caducos

y genius loci de las comunicaciones.

 

Apegado a la tentativa

 

quedarme,

contemplando la metamorfosis

desde dentro,

nadando

aguas arriba

en la clandestinidad

 

del Origen.

 

 

***


 

Pequeñas intuiciones

 

frente a lo lógico e inmenso.

Brotes de hierba lechosa y traviesa,

sigilosa incertidumbre

en el soplo del movimiento browniano.

 

En el caos

numerado, etiquetado

y con la Lista de Propiedades

oculta.

 

Las flores evaporan el prado

otorgado al éxtasis sin estrategias.

 

Materia

confusa e íntima,

sin origen conocido,

confirmada en el disco duro del espacio

y descartada de lo posible.

 

¿Salvar todo esto?

¿En la palabra? ¿Compacta

y definitiva?

¿Como sólo lo es

 

el artificio?

 

 

***

 

 

HILERAS DE LETRAS II

 

Hileras de letras, sombras invertidas,

bajorrelieves del impulso.

Traspasan las ondas de espejismos,

las mareas de vacío.

 

Hormigas 

que cargan, aplastadas bajo la miga de consciente

y la volátil emoción.

 

Rápidas, rápidas, rápidas.

¿Dónde corren,

 

dónde agolpan cúmulos,

reservas fragmentos de mí?

¿Dónde

 

me abandonan,

dónde

me abandonan?

¿Qué queda?

 

Soterrado.

 

 

***

 

 

Los pormenores son lo más importante.

 

Una carta olvidada en el bolsillo e ilegible

después de pasar por la lavadora,

la mirada en la que no me he fijado,

la voz de lo no dicho, el aliento del campo temblando

en resonancias momentáneas,

el cotidiano y único rostro de mi madre que se ha ido.

 

Los pormenores son lo amado.

 

Cada vez quedan menos en este mundo civilizado.

Industria, grandes cantidades de lo mismo.

Y ni gota de lo otro. Pensaba el retrato

del exánime dedo meñique de tu mano izquierda

en el museo de los más íntimos recuerdos,

pero reproducirán mi mente y mi corazón huidizo

 

y no sé dónde protegerte.

 

 

***

 

 

DIVINA COMEDIA 

Cada vez más conectados, pululando
entre nuestras heridas
y las que asestamos nosotros.

Cada vez más conectados y más ocupados
en que nos toque nadie,
y menos con la mirada.

Cada vez más conectados, más
hacia las hormigas. ¿Hacia dónde excavamos
en el universo plano?

Invisibles 
y (¿acaso?) inexistentes
multimillones de perdidos.

¿En la ciudad?
¿En el campo?
¿En el cielo?

¿Infierno?

No me encuentro en mí misma.


***

 

 

Un kit de preparados químicos

al módico precio de X dólares servirá

para analizar en casa el ADN personal.

 

La simple muestra de células del interior de la boca

escribe la novela genográfica

de la especie humana. Y la mía propia.

 

El argumento busca en el cromosoma Y masculino

y en el ADN mitrocondrial que transmiten las madres

la ruta de la iniciación en humanidad.

 

Fue hace escaso millón de años,

según se dice por ahí, cuando aquello comenzó.

Y aún comienza, comienza, comienza.

 

¿Cada vez por primera vez?

 

Cada vez

por

primera vez?

 

Y a menudo 

no sucede.

 

No sucede.

 

En absoluto.

 

 

***

 

 

CONCEPCIÓN INMACULADA

 

Hemos descifrado la Biblia.

 

Hemos llegado al Principio.

Se ha escrito el verbo.

Empieza el Génesis de la Autorreproducción.

Fabricación controlada y cómoda

en vez de esta incierta, dolorosa

Creación.

 

Y ¿qué creará? el Hijo no-Único,

diseñado a medida

mía y de este mundo,

sin incógnitas gestado,

huérfano de más allá

 

en los vertederos de la inmortalidad.

 

 

***

 

 

GOYA.
LA QUINTA DEL SORDO

18 robots SWORDS, 18 soldados cibernéticos, 
entran este abril en acción. Máquinas de matar autónomas.
Neutralizan al enemigo con una 
super ametralladora. 


El periódico no da detalles. Pero pronto gatearán 

por todas las páginas Web. 

Otra dolorosa pintura negra para la Quinta del Sordo,
el hábitat de nuestro ser.

Asmodeas, Aquelarres, interactivos algoritmos 
de Fusilamientos del Dos de Mayo y descargas de mamelucos
desde Lasca y Perperikón hasta YONIVERSO, 
la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo 
de Sevilla.

El átomo humano. Un programa que evoluciona por sí mismo,
desintegrándose a asesino y asesinado.

Duelo a garrotazos interior.

El sueño de la razón produce monstruos.

¿Y el sueño en la razón?
 

 

***

 

 

EL CEMENTERIO NUCLEAR

POEMA ESTREMECIDO

 

Bajo mis pies


el Cementerio Nuclear florece.

Aromas primaverales

y un mirlo

 

en las ramas aceleradas.

 

Comprimidas ondas sonoras

y materia enrarecida.

Como si dentro de una flauta alguien

me respira.

 

Sin luz de fondo.

 

Melodía mutante

entre los picos irregulares

de la armónica del Universo,

 

cereza letal,

embebida de agua pesada,

en la mordedura del devoto paisaje

del Jardín del Paraíso

 

local.

 

En el banco chirriante un ángel leucémico

imagina

el Génesis insaciable

 

en el Cementerio Nuclear.

 

 

***

 

 

EL SATÉLITE IRAS

 

¿Luz desconfiada? ¿Ser limítrofe?

¿Nada mágico? Sólo

perturbación gravitacional,

trayectoria torcida,

ensordecido excéntrico icono,

gestual?

 

Y yo,

al lado, allí, presente,

y tan arcana, ausente. Sin constancia

de que el mundo tuviera

otras dimensiones

y heridas.

 

Me inundan

preguntas, ira, cariño, dudas, hastío,

amor, incertidumbre. ¿Cuál sería

el sentimiento redentor?

¿El sentido

 

existe?

 

¿Existiría?

 

 

***

 

 

¿Ser o ser?

Esa es la pregunta.

 

Un ser entumecido, hecho cuchillo

para rajarse a sí mismo,

dejar de gritar

 

amor.

 

¿Ser o ser?

 

 

***

 

 

Instalados en la Plaza de las Glorias

 

y con la vida por delante sin trascendencia

nos entrenamos febrilmente

bajo la trampilla de la noche y el lince del sol escurridizo

para que nada cambie,

 

nada suceda.

 

 

***

 

 

EXTRANJEROS

 

Ante el orden existente.

 

Y

 

después del amor.

 

 

***

 

 

ORFEO

 

Me devuelven a Eurídice

pero no podré ver su sombra.

 

Me devuelven a Eurídice

pero sin la memoria del amor

que baja al infierno.

 

Me devuelven a Eurídice

pero sin camino de ida y vuelta

¿adónde? ¿y a quién?

¿Cómo encontrarme?

 

¿Soy la lira que arrancan

con dientes y uñas

las bacantes?

 

Sin recuerdos

no veo la luz

de la que me hablaron los dioses del Tártaro

y los rayos – sortilegios

de la escritura.

 

Me devuelven a Eurídice.

¿pero en qué dirección

me siguen sus pasos?

 

Descendí al fondo de mí mismo

y me echaron.

Sin sombra.

Sin mirada.

 

Hasta mi sangre

quema

en la herida de Otro.

 

Nada sufro.

 

Y canto.

 

Porque no siento.  

 

 

***

 

 

HILERAS DE LETRAS I

 

Hileras de letras, pequeñas columnas volátiles,

hormigas omnívoras,

 

agarradas al sentido y el sentimiento.

 

Negras cadenas

¿hacia dónde?

 

Las sombras invertidas traspasan las ondas,

 

los espejos del vacío

¿hacia dónde?

 

Un paréntesis de tiempo en el tiempo.

 

El bucle del verso propaga luz e imagina oscuridades

por los cuatro costados.

 

¿Hacia dónde?

 

Cada vez más velozmente cortan los mundos

los versoalas de corneja.

 

¿Hacia dónde?

 

Hay tanta lejanía

en el soplo de los abanicos negro-blancos

 

¿hacia dónde?

 

 

***

 

 

FOTOGRAFIA DIGITAL

 

Sentada en un banco en la sombra,

 

en la plaza empedrada de la iglesia de San Demetrio,

en Sliven, mi сiudad, mi paisaje genético,

siento el sol y el aguacero

de lo que ya ha pasado, de lo que pasará.

Aunque nunca pudo ser pronunciado mi amor,

y tampoco mi amargura,

las nubes, los árboles, las blancas paredes de las casas

de antaño,

los nuevos edificios de cristal y plásticos inteligentes,

las pequeñas flores que burlan el pavimento,

los sobresaltados pájaros del horizonte,

los transeúntes y los ausentes

silabean su fervor sin darse cuenta.

Solo que la piel de la vida y de la muerte se eriza.

Y entonces, el aire sopla levemente

 

y apacigua el paisaje.

 

 

***


 

 

Ovidio mira el Danubio.

 

El agua confusa fluye lenta

hacia el Mar Negro, hacia el Ponto.

 

Queda poco.

 

La llanura de los dos lados es un melocotón

partido

 

y la vertiente del río

semilla, costilla del devenir,

 

lanceta fría.

 

Todo es forma,

todo informe

 

e inclemente.

 

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