Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Mala, CD de Devendra Banhart (por Marion Cassabalian)
  • Cine

    “Todas las familias felices se parecen”. La vida de Tony Soprano (por Justo Serna)
  • Sugerencias

  • Música

    “Begin to Hope”, de Regina Spektor
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

    El malestar de Oriente Próximo
  • Blog

    El rival de Bach, un tal señor Telemann (por Juan Antonio González Fuentes)
  • Creación

    Carmen Borja: Mañana
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Xavier Beauvois: <i>De dioses y hombres</i> (2010)

Xavier Beauvois: De dioses y hombres (2010)

    GÉNERO
Cine

    TEMA
Crítica de la película De dioses y hombres, del director Xavier Beauvois (por Eva Pereiro López)

    TÍTULO ORIGINAL
Des hommes et des dieux

    FICHA TÉCNICA
País: Francia. Año: 2010. Duración: 120 minutos. Género: Drama. Reparto: Lambert Wilson (Christian), Michael Lonsdale (Luc), Jacques Herlin (Amédée), Philippe Laudenbach (Célestin), Xavier Maly (Michel), Loïc Pichon (Jean-Pierre), Olivier Rabourdin (Christophe), Jean-Marie Frin (Paul), Olivier Perrier (Bruno). Guion: Xavier Beauvois y Etienne Comar. Producción: Martine Cassinelli y Frantz Richard. Fotografía: Caroline Champetier. Montaje: Marie-Julie Maille. Vestuario: Marielle Robaut

    PREMIOS
Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2010




















Magazine/Cine y otras artes
De dioses y hombres, película de Xavier Beauvois
Por Eva Pereiro López, martes, 1 de febrero de 2011
De dioses y hombres –“Des hommes et des dieux” en francés, ¿por qué se habrán empeñado en modificar el orden?– reconstruye los últimos meses de una comunidad de nueve monjes franceses en el monasterio de Tibhirine, en el Atlas argelino en 1996. Rodada desde el punto de vista de esta comunidad, la película discurre con una lentitud meticulosa pero no excesiva, que logra transmitir la vida de ésta y su convivencia con la población vecina, producto de la tolerancia mutua y el respeto al Islam. El silencio, la contemplación, el trabajo de la tierra, la atención a los enfermos de los alrededores y la fraternidad son los pilares que tratan de recrear Xavier Beauvois y su troupe de magníficos actores, con unas imágenes exquisitas, tan ricas en detalles precisos que las palabras se hacen innecesarias.


Pero la situación socio-política cambia. La subida del integrismo convulsiona el país y la paz amenaza los bellos y tranquilos parajes rurales que rodean el monasterio. La reconstrucción de Beauvois de la onda expansiva del miedo que poco a poco va minando a los monjes y a la población local es espeluznante. Tras el ultimátum del GIA a todos los extranjeros para que éstos abandonen el país, los miembros de la comunidad, superando divisiones internas, toman la decisión de quedarse en el monasterio como hasta entonces en vez de volver a Francia, tal y como los poderes estatales les apremian. No han llegado hasta allí para renunciar a sus creencias y a su modo de vida. Desde ese momento, la película narra una lenta e inexorable ascensión al martirio.

Un día, un grupo de trabajadores croatas es degollado no lejos de ahí. Cuando se les ofrece a los monjes la ayuda del ejército para reforzar la seguridad del monasterio, ninguno de estos hombres duda y, conscientes del peligro que corren, deciden no aceptarla para preservar así a la población local de posibles venganzas de los terroristas. Poco después, la noche de Navidad, la violencia llama a sus puertas por primera vez. Pero ésta no será más que el principio. Los terroristas vienen a buscar al médico porque tienen a un hombre herido de bala. El portavoz de la congregación se negará no sólo a que el hermano Luc, de edad avanzada, abandone el lugar con los hombres armados, sino que no les proporcionará medicamentos ya que éstos, escasos, están destinados a los pueblerinos.

De dioses y hombres sorprende porque no se adentra en los temas que quizá se hubiese esperado de ella: en 2003 se formularon dudas sobre la tesis oficial y en 2009 la hipótesis de la implicación del ejército argelino en el secuestro (26 de mayo de 1996) y posterior asesinato de siete de los nueve monjes fue formulada. No pretende tampoco tratar el alza del integrismo, ni dar una visión de la situación post-colonial en Argelia, sino que nos invita a reflexionar sobre el drama humano de esta comunidad que ya no puede seguir viviendo según sus ideales como venían haciéndolo hasta el momento.

Galardonada con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2010, como un gran drama clásico, la lección magistral de convivencia social y religiosa que da “De dioses y hombres” no podrá olvidarse fácilmente.

 

Tráiler de la película De dioses y hombres, de Xavier Beauvois (vídeo colgado en YouTube por estamosrodandocom)
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Nacionalidades históricas y regiones sin historia, de Roberto Blanco Valdés (reseña de Rogelio López
  • Publicidad

  • Autores

    Ve y dilo en la montaña: James Arthur Baldwin (por Miguel Ángel Sánchez de Armas)