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jueves, 21 de febrero de 2008
Tres cartas alemanas sobre Rogelio de Egusquiza y Richard Wagner
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[8502] Comentarios[0]
El pintor santanderino Rogelio de Egusquiza fue uno de los pocos españoles que entró en contacto con Wagner y su círculo. La influencia del alemán es patente en buena parte de su obra

Juan Antonio González Fuentes

Juan Antonio González Fuentes

Rogelio de Egusquiza (1845-1915) fue un pintor nacido en Santander cuyo principal rasgo distintivo como artista fue la enorme influencia en su obra de la de Richard Wagner y la relación personal que mantuvo con el compositor alemán, siendo uno de los escasísimos españoles que logró entrar en la intimidad del círculo de Wagner.

Hasta ahora el mejor trabajo sobre la obra de Egusquiza es el catálogo que editaron el Museo de Bellas Artes de Santander y la Fundación Marcelino Botín con motivo de la exposición antológica que tuvo lugar en salas de ambas sedes en 1995. Los autores del catálogo y comisarios de aquella exposición fueron Salvador Carretero Rebés y Diego Casanueva Bedia, quienes lograron un magnífico trabajo, referencia inexcusable a día de hoy para quienes quieran aproximarse a la vida y a la obra de este fascinante pintor, muy desconocido y poco apreciado para la importancia de su personalidad y obra.

Rogelio de Egusquiza (foto de El Diario Montañés)

Rogelio de Egusquiza (foto de El Diario Montañés)

Hace un tiempo, revisando los fondos documentales del archivo del erudito santanderino José Simón Cabarga (depositados en el Centro de Estudios Montañeses), me encontré con algunas cartas referidas a Rogelio de Egusquiza y a su obra, algo que no me resultó demasiado extraño dado que Cabarga fue director del Museo de Bellas Artes de Santander a mediados del siglo pasado. Lo que sí llamó más mi atención fue que las cartas encontradas procedían casi todas de Bayreuth, localidad alemana donde se celebra el famosísimo festival wagneriano, y que una de ellas, además, estaba firmada por el nieto del compositor.

Es decir, que me topé con una correspondencia originada en los años 1950 entre Santander y Bayreuth motivada por el interés de un erudito local por saber cosas sobre un pintor santanderino decimonónico que había tenido tratos con Wagner. Las cartas eran todas ellas respuestas enviadas desde Alemania y traducidas de una forma absolutamente “macarronica” imagino que por algún santanderino de entonces con algunos conocimientos del idioma de Goethe. Lo curioso del caso es que los alemanes no dan apenas respuestas a Cabarga sobre Rogelio de Egusquiza, sino que lo “interrogan” a su vez sobre Wagner y sobre asuntos relacionados con Wagner  y su obra que pudieran tener origen en Santander o en la geografía más cercana.

Tristán e Isolda, de Rogelio de Egusquiza

Tristán e Isolda, de Rogelio de Egusquiza

El contenido de las cartas y su misma reproducción están editados en el último numero, el 9, de la revista Trasdós del Museo de Bellas Artes de Santander, pero dado su posible interés para los muchos wagnerianos del mundo y para los menos seguidores de Egusquiza, tengo a bien lanzarlas al mundo electrónico para que sean consultadas y aprovechadas por estudiosos y curiosos (las notas aparcen al pie del texto).

1
Al Museo de Cuadros de Santander
Secretaría
Muy distinguido Sr. Cabarga:
El Sr. Strobel me ha remitido la carta que Vd. mandó al Museo de Wagner de Bayreuth (1), y que con el nombre “Lugares que recuerdan a Ricardo Wagner”, fundó en 1924. Estos lugares se han cambiado en el archivo de la casa Wanfried, que es Museo del reino.
Después, mi disculpa por contestar tan tarde a sus preguntas: he estado enferma y estoy desquitando (sic) ahora los atrasos de mi correspondencia.
En cuanto a Egusquiza, nuestro archivo, que contiene los manuscritos de “los lugares que recuerdan a Ricardo Wagner” no tiene nada de él. En una división de los “lugares” (pueden ser también ciudades –nota del traductor-), que está dedicado al biógrafo de Wagner, Carlos Federico Hasenapp, encontré en cambio tarjetas de visita del pintor, un saludo muy breve a Hasenapp. Este poseía también tres retratos de Wagner, el rey Luis y Schopenhauer (2), que el pintor español les había dedicado. Recuerdo perfectamente estos tres cuadros que estaban colgados en un cuarto de la casa de Hasenapp, en Riga (3). Desgraciadamente, con la horrible suerte que cayó sobre la Patria desaparecieron.
Los breves saludos de Egusquiza, no creo que tengan para usted ningún valor. Si le tuvieran, con mucho gusto mandaría sacar para usted una fotocopia de la tarjeta de visita del pintor.
Con la mayor estima se despide de Vd.
Helena Wallen (4)

(Carta fechada en Bayreuth el 15-4-1951)


2
Bayreuth, 18-4-1951

Sr.
José Simón Cabarga
Museo Municipal de Pintura
SANTANDER

Muy distinguido Sr. Cabarga:
Desgraciadamente no he recibido hasta hoy su carta del 5 de febrero. La dirigió usted a otro lugar, y allí ha estado traspapelada mucho tiempo.
Yo soy austriaco e historiador del arte (mi último libro es Las obras de arte del Vaticano, edición de 1950. Con 160 estampas, mucha pintura de Rafael, Miguel Ángel, Murillo y otros. El libro está con Herder, en Barcelona).
En Bayreuth trabajo con la familia Wagner, a quienes conozco mucho. Estoy escribiendo aquí un libro nuevo sobre Wagner como hombre universal. Enseñamos la estrecha relación de la vida de Wagner y las obras que ha creado en París, Riga, Zurich, Lucerna, Roma, Palermo, Basilea, Venecia, etc, etc…
Enseñamos también los manuscritos más importantes de sus obras en Alemania. Además de las ciudades en que Wagner vivió y trabajó en toda Europa. Wagner estuvo en Petersburgo y Moscú, en París, Viena, Roma, Londres, etc. Todos estos cuadros, hasta ahora sólo en el archivo, los enseñamos por primera vez son fotos (estampas, nota del traductor) del tiempo de Wagner, como no las tiene nadie, por ejemplo, “Moscú y Leningrado en tiempos de Wagner”, Londres, etc.
Unido a esto presentamos originales de cuadros y obras de artistas alemanes y extranjeros que fueron inspirados por Wagner, presentamos literatura wagneriana en 24 idiomas, tales como el japonés, árabe, ruso, húngaro, etc. Presentamos programas y placas de las ejecuciones de Wagner en todo el mundo, cuadros de célebres cantantes wagnerianos y de dirigentes de otros pueblos (directores de orquesta, nota del traductor). Presentamos un hermoso y gran modelo de la sala de espectáculos y muchas cosas inestimables para todo pueblo culto. Tenemos una división también para Wagner-España.
Wagner quería y apreciaba mucho a los españoles. Calderón (5) fue para él uno de los más grandes poetas de la humanidad. Wagner ha leído con frecuencia todas las obras de Calderón, y ha tenido sobre la cultura española expresiones y frases muy acertadas.
He escrito a todo el mundo para la exposición, también a España, pero sólo de Barcelona he recibido material y retratos, muy bonitos y muchos, precisamente para nuestra exposición. Nos interesarían muchísimo cuadros de Egusquiza. He encontrado aquí, en el archivo, muy pocas cartas de España o de españoles. Wagner se ha tratado mucho con españoles y también los ha escrito. Aquí hay una carta de J. Marsillach (6) a Wagner, una carta del Archivo General de Simancas a la Sra. Cosima Wagner (7) y una carta de Egusquiza desde París a la Sra. Cosima Wagner, a la muerte de Ricardo Wagner. Egusquiza puso mal la fecha.
Saco fotocopia de esta carta y se la mando. También hay aquí un dibujo –grab- de E. que enseñaré en mi exposición. Desgraciadamente no hay más de este gran hombre. La exposición “Wagner en el mundo” se inaugurará el 23 de abril en la gran Opera de París. De allí voy a Zurich, de allí a Ginebra o Lucerna. Durante los festejos de Bayreuth, es la exposición allí. En septiembre en Italia, en invierno otra vez en París, luego en Londres, etc.
También de Barcelona tienen mucho interés por la exposición y quieren invitarnos allí. A la apertura (inauguración, nota del traductor) iría también un nieto de Wagner, los actuales organizadores en Bayreuth de los festejos.
Me alegraría saber de usted y si puedo servirle de algo, disponga de mí. Mis mejores saludos.
Dr. Ipser. (8)

Aunque dentro de una semana vaya a París a la exposición, queda mi despacho abierto y su carta llegará de seguro.
Me encantaría tener algún cuadro (retrato) de Egusquiza en esta exposición de Wagner.
Firma Doctor Ipser.

3
Muy Sr. Mío:
Para una exposición y para publicaciones científicas, le pedimos material y estadísticas. Necesitaríamos también programas de ejecuciones de Wagner en su teatro, datos nuevos o antiguos y los correspondientes programas.
¿Cuándo se representó por primera vez en su teatro una obra de Wagner? ¿Cuántas representaciones ha alcanzado cada una de las obras (9) de Wagner en su teatro hasta ahora? ¿Tienen ustedes en otro sitio cualquiera de la ciudad (quiere decir fuera del museo) cualquier recuerdo de cuadros, retratos, manuscritos, etc., relacionados con mi abuelo o con Bayreuth?, descripción e informes de dónde se encuentran dichas cosas y envío de fotografías y fotocopias.
Hay ahí algún pintor, escultor, dibujante gráfico que haya creado retratos de Wagner? Tienen ustedes artistas, o bien poetas o literatos que hayan sido inspirados por Wagner a obras propias? Si es así, suplicamos informes precisos y retratos, estampas, cuadros, etc. Además, pedimos retratos de sus directores de orquesta y cantantes de obras de Wagner, de escenarios de sus obras y de sus teatros.
Como es natural, ponemos a su disposición las pruebas de nuestro archivo de Wagner para trabajos científicos.
En espera de su rápida contestación, queda s.s.s.

Wolfgang Wagner. (10)


(1) Ciudad de Baviera situada a orillas del río Devo. En ella vivió Wagner desde 1872 hasta su muerte en 1883. La casa en la que el músico habitó, Wahnfried, fue construida gracias al patrocinio del rey Luis II de Baviera, y se ha convertido en museo wagneriano. Al norte de la ciudad se encuentra el Bayreuth Festspielhaus, un teatro de ópera construido siguiendo las indicaciones del compositor y en el que principalmente se representan las óperas de Wagner. El anillo del nibelungo y Parsifal se estrenaron allí, y cada año, en verano, se celebra en el teatro y en la ciudad el famoso Festival de Bayreuth, dedicado íntegramente a la música escénica del músico alemán.
(2) Debemos imaginar que se trata de los aguafuertes Wagner (1883), Schopenhauer (1888) y Luis II de Baviera (1893), obras que también están en la colección del Museo de Bellas Artes de Santander, donde pueden contemplarse.
(3) Capital de la República Báltica de Letonia, anexionada por la URSS en 1940, y ocupada por los nazis entre 1941 y 1944.
(4) No hemos encontrado ninguna información inmediata sobre ella en internet.
(5) Calderón de la Barca. Egusquiza realizó un retrato de él al aguafuerte en 1902. Puede contemplarse en la colección del Museo de Bellas Artes de Santander.
(6) Joaquín Marsillach Lleonart (1859-1883). Hijo de médico y nieto de cirujano. Alumno de Anatomía del Dr. Letamendi en Madrid, tuvo que abandonar las aulas en 1877 a causa de su enfermedad pulmonar, y gracias a ella, entró en contacto con la música de Wagner durante su estancia en Suiza. El contraste que en él provoca esta música con lo que de ella había oído decir, le lleva a estudiar sus obras y los, entonces, no muy abundantes análisis de su obra y vida. Con estas lecturas escribirá Ricardo Wagner, ensayo biográfico-crítico (1878). Tomó contacto con Wagner en enero de 1878 para solicitarle un autógrafo y un retrato, a elección de Wagner, para incluirlo en el libro. El libro incluía un prólogo a cargo de José de Letamendi que agradó tanto a Wagner que lo publicó en su revista Bayreuther Blätter en septiembre de 1878. No fue hasta diciembre de 1880 cuando Wagner pudo leer el libro de Marsillach, gracias a la edición en italiano de Filippo Filippi, traducido por Daniele Rubbi. Marsillach viajó por Italia, Egipto y Turquía, y es posible que se licenciase en Madrid en 1883, poco antes de morir el once de agosto.
Véase Francisco Javier Gordillo, “
La delegación española del Patronato del Festival de Bayreuth (1878-1882)”.
(7) Cósima Wagner (1837-1930), hija del compositor Franz Lizst. En 1857 se casó con el virtuoso del piano, profesor y gran director de orquesta Hans von Vulgo, de quien se separó para vivir con Wagner, con él que contrajo nuevo matrimonio en 1870. Dirigió el Festival de Bayreuth desde la muerte de Wagner, en 1883, hasta 1906.
(8) Se trata del doctor Karl Ipser, quien en las fechas en las que nos movemos ejercía como una especie de relaciones públicas y jefe de prensa de los Wagner, Wieland (1917-1966) y Wolfgang, nietos del músico y directores del Festival de Bayreuth cuando se reanudó en 1951 tras la guerra.
(9) La traducción del alemán que manejó Cabarga es muy pobre y deficiente (sólo hace falta leerla). Desconocemos quién la realizó en aquel Santander de comienzos de los años 1950. Cuando se habla de “obras” de Wagner hay que entender “óperas”.
(10) Nieto del compositor (Bayreuth, 1919) y director del Festival de su ciudad natal hasta la actualidad.


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


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