Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Pacto o conflicto en México (por Renward García Medrano)
  • Cine

    Gran Torino, película de Clint Eastwood (por Juan Antonio González Fuentes)
  • Sugerencias

  • Música

    Bas As Me, CD de Tom Waits (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención
  • Temas

    Sobre transgénicos
  • Blog

    El París de Julien Green en el Blog de Juan Antonio González Fuentes
  • Creación

    La materia valverdiana (por Nicanor Gomez Villegas)
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
jueves, 23 de septiembre de 2010
Mujeres y vejaciones franquistas en Andalucía. Total: 1800 euros
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[3724] Comentarios[1]
Cuando las fauces de la crisis económica se cierran con más fuerza sobre las blandas carnes de la economía española, y siendo Andalucía una de las regiones en las que el drama del parado más profundidades alcanza, alguien en la Junta andaluza decide que quizá sea el mejor momento para dejar campar a sus anchas a la insensatez y la sinrazón. Y con tal motivo decide que le va a pagar 1800 euros a las mujeres que puedan demostrar haber sufrido vejaciones durante el franquismo


 

Juan Antonio González Fuentes

Tras más de 30 años de democracia en España, siempre bajo gobiernos socialistas, las estadísticas indican que Andalucía sigue situada, dentro del conjunto de España, en los niveles más bajos en cuanto a índices y elementos susceptibles para calibrar el estado de desarrollo de una sociedad. Andalucía sigue arrojando cifras sofocantes de parados, de analfabetos, de desigualdades, etc, etc... Y sigue siendo, también, el mayor saco de votos socialistas del país.

Cuando las fauces de la crisis económica se cierran con más fuerza sobre las blandas carnes de la economía española, y siendo Andalucía una de las regiones en las que el drama del parado más profundidades alcanza, alguien en la Junta andaluza decide que quizá sea el mejor momento para dejar campar a sus anchas a la insensatez y la sinrazón. Y con tal motivo decide que le va a pagar 1800 euros a las mujeres que puedan demostrar haber sufrido vejaciones durante el franquismo.

La medida, sí, es una imbecilidad, y como tal no merecería más comentario si no fuera por la época de dramática crisis en la que se produce, y por la mentalidad sonrojante que plasma en su propia verbalización. Se trata de indemnizar sólo a mujeres y sólo a mujeres vejadas por el franquismo. Quedan fuera de la posible indemnización, y por tanto de la cualidad de indemnizables y damnificados, todos los hombres como género, da igual que fueran o no vejados y humillados por el franquismo o por maría santísima. Y quedan fuera también las mujeres a las que vejó, pongo por caso, el republicanismo. Yo tengo un ejemplo muy concreto que traer hasta aquí. Durante la II República en Santander, mi abuela materna ejerció como maestra en una escuela de un pueblo de las afueras de la ciudad. Mi abuela era una “señorita”, y por tal motivo, el alcalde republicano y comunista del pueblo la obligó a fregar el suelo de la escuela todos los días, durante meses, una vez finalizadas las clases. Si mi abuela viviese, y lo hiciese en Andalucía, no podría reclamar la indemnización, no fue vejada por el franquismo, sólo lo fue por el republicanismo de izquierdas español. Para los actuales dirigentes andaluces, se hace evidente que la II República española ni humilló ni vejó jamás a nadie. Esa es una posibilidad que su propia toma de postura niega. Mientras tanto, dan por el hecho que el franquismo vejó y humilló y que es de justicia reparar ahora con un puñado de euros tales vejaciones.

En conclusión, las inteligencias del gobierno andaluz, probablemente para desviar las miradas hacia su proverbial ineficacia y estulticia, decide desde una catadura moral y ética de vuelo más que raso, indemnizar sólo a mujeres, y entre estas, sólo a las que les votan, es decir, a las de izquierdas. Y la medida acordada, sin duda demandada a gritos por la ciudadanía en las calles de toda Andalucía, sin duda de una urgencia estrepitosa (espero que se entienda la ironía), lo es en una época en la que muchos andaluces no tienen un bocadillo que llevarse a la boca, o no saben cómo van a llegar a fin de mes.

La actual clase política española es de una irrelevancia pasmosa, de un desahogo moral y ético aterrador, de una desvergüenza apocalíptica... Es así y muy probablemente no haya posible remedio a corto plazo. Pero dentro del general panorama chusco y sonrojante, hay políticos que sencillamente merecerían ser condenados a picar piedras como pena por su demagogia aberrante, su imbecilidad mayúscula, su majadería trascendente.

No hay remedio, no, de momento no lo hay. 

***


Últimas colaboraciones 
de Juan Antonio González Fuentes (Septiembre 2010) en la revista electrónica Ojos de Papel:

LIBRO: Andrés Trapiello: Las armas y la letras. Literatura y guerra civil (1936-1939) (Destino, 2010)

LIBRO (julio 2010):
Oriol Regàs: Los años divinos (Destino, 2010)

LIBRO (junio 2010): Peter Sloterdijk: Ira y tiempo. Ensayo psicopolítico (Siruela, 2010)

LIBRO (mayo 2010):
Irène Némirovsky: El caso Kurílov (Salamandra, 2010)

LIBRO (abril 2010):
Elizabeth Smart: En Grand Central Station me senté y lloré (Periférica, 2009)

CINE (abril 2010): Kathryn Bigelow: En tierra hostil (2008) 

LIBRO (marzo 2010): Patrick McGilligan: Biografía de Clint Easwood (Lumen, 2010)

CINE (marzo 2010): Martin Scorsese: Shutter Island (2009)

LIBRO (febrero 2010): Oliver Matuschek: Las tres vidas de Stefan Zweig (Papel de Liar, 2009)

LIBRO (enero 2010): Alex Ross: El ruido eterno. Escuchar al siglo XX a través de su música (Seix Barral, 2009)

CINE (enero 2010):  James Cameron: Avatar (2009)

LIBRO (diciembre): Gerald Martin: Gabriel García Márquez. Una vida (Debate, 2009)

-LIBRO (noviembre): Miklós Bánffy: Los días contados (Libros del Asteroide, 2009)

-CINE (noviembre): Woody Allen: Si la cosa funciona (2009)

-LIBRO (octubre): Luis García Jambrina: El manuscrito de piedra (Alfagaura, 2008)

-CREACIÓN (octubre): La lengua ciega (DVD, 2009)

-CINE (octubre): Isabel Coixet: Mapa de los sonidos de Tokio (2009)

-LIBRO (septiembre):  P.D. James: Muerte en la clínica privada (Ediciones B, 2009)

-LIBRO (julio): Stieg Larsson: Millennium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire (Destino, 2009)

-PELÍCULA (julio)Niels Arden Oplev: Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres (2009)

Más de Stieg Larsson:

-Millenium 1. Los hombres que no amaban a las mujeres (Destino, 2008)

-Millennium 2. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Destino, 2008)


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, creación, historia, artes, música y libros) como cronológicamente.


Comentarios
23.09.2010 20:04:31 - Ricardo



Creeme Tono si te digo que pensaba proponerte el tema para que le dieras una vuelta en tu blog. Creeme si te digo que un altísimo porcentaje de los andaluces lo entienden como una majadería, una tomadura de pelo sin gracia alguna. Creeme si te digo que la gente está tremendamente indignada con tanto iluminado. Creeme si te digo que dudo que todo esto se refleje por fin en las urnas. En fin! creeme si te digo que creo que toda esta constelación de dioses de tres al cuarto, pese a todo, siguen siendo capaces de sorprenderme. Creeme si te digo que estoy asqueado ante tanto anormal con gorra, que estoy harto, y lo que es peor abatido. Creeme, esto, ESTO NO TIENE ARREGLO. Pero tranquilos que aparecerá el intelectual de la causa para clarificar la situación y hacernos ver cuan errados ( de momento sin h) estamos.

Un fuerte abrazo.










  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Elisabeth Bowen: La muerte del corazón (por José Cruz Cabrerizo)
  • Publicidad

  • Autores

    Entrevista a Jerónimo Tristante, autor de El enigma de la calle Calabria (por Bibiana Ripol)