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Alicia Quaini (foto de Jesús Martínez)

Alicia Quaini (foto de Jesús Martínez)

    AUTORES
Alicia Quaini y Ulises Diego Ayala

    BREVE CURRICULUM
Alicia Quaini es educadora, artista y terapeuta argentino-americana, es, ante todo, una mujer con un profundo compromiso con la sociedad y con la vida. Sus estudios e investigaciones en el campo de la neurociencia son fruto de la búsqueda de una explicación coherente de la realidad y de un insaciable interés en el comportamiento humano

    DATOS BIOGRÁFICO Y CV
Ulises Diego Ayala (México) es Ingeniero, trabaja en el Instituto Tecnológico de Mérida. Posee un máster en el Centro Nacional para Investigaciones y Desarrollo Técnico, de México D. F. Completó su formación académica en el Imperial College, de Londres, en el tema de la acumulación y la transferencia de energía. Es autor y coautor de numerosos artículos científicos publicados en revistas como Journal of the Air & Waste Management Association y Journal of Power Sources



Ulises Diego (foto de Jesús Martínez)

Ulises Diego (foto de Jesús Martínez)


Opinión/Entrevista
Entrevista a Alicia Quaini y Ulises Diego, autores de Rutas de salida
Por Jesús Martínez, lunes, 09 de julio de 2012
El infinito

Una mujer de ojos como sagrarios y con el pelo oscuro y goyesco deambulaba por la playa, con los pies sobre la arena. Las luces de un artefacto de varios bits la atrajeron como la austeridad atrae a Angela Merkel. Detrás de la pantalla de ordenador, en una noche de luna, el científico mexicano Ulises Diego tecleaba uno de sus artículos para un journal, una de esas revistas especializadas del ámbito académico. La artista, profesora y terapeuta argentina Alicia Quaini había encontrado a un socio para el resto de sus vacaciones, que durarán lo que le reste de vida. Apaciguar el dolor de los demás y el propio. Este es el asunto que unió a Alicia y a Ulises. De ese encuentro, en una playa desierta, tostada y bronceada, ha salido un libro que combina la praxis de Alicia, enemiga de los estereotipos y experimentada en los alardes de la psicología, del estudio del alma y su intangibilidad, y el riguroso objetivismo de Ulises, que se graduó de ingeniería mecánica en el Imperial College, en Londres. La obra se titula Rutas de salida (“No es sobre tango ni sobre cine ni sobre jazz”, apunta Alicia), con este subtítulo esperanzador: “Análisis comparativo, historias no contadas, riesgos y posibilidades de las artes y ciencias para liberarse del sufrimiento innecesario”.

El pasado 15 de junio, el libro se presentó en sociedad en la librería Excellence de Barcelona (Balmes, 191), “el lugar para las mentes inquietas”, tal como definió en su presentación la responsable de comunicación, Hortensia, mientras sonaba la banda sonora de las películas de James Bond.

El ponente, Ivan Vasilievitsch Groznij, comenzó con sus disquisiciones:

Cuando hacemos un viaje tenemos dos posibilidades para el “porqué“. La primera es alejarse del sitio donde estuvimos antes del viajar. La segunda es acercarse al sitio nuevo con un fin específico. Como casi todo en la vida nunca hay un motivo claro. En mi caso este viaje a Barcelona ha sido el primero de mi vida que no me encantaba, y era puramente por la segunda razón: la del fin específico. Yo siempre había salido del lugar donde estaba entonces con un mínimo de entusiasmo porque el lugar anterior no me daba más alegría. Esperaba que en el lugar nuevo chocaría con algo nuevo que me dejase disfrutar de nuevo un poco de la vida.

Sesenta personas se desplazaron al auditorio de Excellence, en el subsuelo, en un espacio dominado por los blancos pentélicos, y en cuyos estantes se ofrecían como especias el cuscús de El hombre en busca de sentido, del doctor Frankl; Repensar la pobreza, de Chitra Banerjee Divakaruni y La rebelión de las formas, de Jorge Wagensberg. De esas sesenta personas, sobresalía una mujer, consumida por la ansiedad o la duda, que, a veces, van de la mano. Entonces, poco antes de que el acto terminase, ella preguntó si el dolor, en sí mismo, es bueno o es malo, porque si es bueno, podría ser el dolor de un parto, para traer la vida, y si es malo, podría ser el dolor por una muerte ocurrida hace muchos años.

Alicia.—El dolor es un mecanismo del que se vale el cuerpo humano para protegerse. El cuerpo humano está preparado para salir adelante, para que un drama no sea un cortocircuito y que pueda seguir con su vida, con nuevas ilusiones, nuevas metas… La necesidad de la vida es abrirse paso. Ese es el mandato.

Ulises.—El ser humano evoluciona, aprende de sí mismo y progresa. Todo nuestro ser son vasos comunicantes. Nos proponemos eliminar la agresividad y la angustia que no son naturales y que también se heredan, de alguna forma.

Alicia, motivada por la música, la pintura y la pedagogía, recuerda que, cuando tenía nueve años, pensó: “Soy una niña y nadie me entiende. Cada vez que tenga un dolor lo enviaré a las nubes en forma de flor. En algún momento podré recoger un ramo de flores”. Su vocación investigadora quería amarrar el dolor, darle la vuelta y explicar su fondo y su forma: “¿Qué es el pensamiento? ¿Qué soy yo?”.

Los autores de Rutas de salida (Ediciones Carena, 2012), Alicia Quaini y Ulises Diego, han desarrollado la técnica REMA (Restructuración de Memorias Atemporales). Se trata de cambiar la estructura mental para hacer tabla rasa de la memoria emotiva, sobre todo de aquellos pensamientos “perturbadores”. En definitiva, modificar el comportamiento humano. “Maximizar resultados y minimizar la conversación”, apostilla Ulises, quizá como referencia a las eternas sesiones de diván de los psicoanalistas, cuyos resultados, aun siendo concluyentes, tardan mucho en llegar.

Alicia está escribiendo un segundo libro, esta vez de poesía amorosa. Se titulará El amor y la búsqueda de lo infinito. 

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