Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· Ediciones Carena se presenta en el País Vasco (Visitas 1)
· La esclavitud en el Sáhara Occidental (Visitas 1)
· Old Ideas, CD de Leonard Cohen (Visitas 1)
· Kosovo y el pasado del futuro (Visitas 1)
· El partido de Fernando Savater y sus compañeros a la luz de la experiencia de Ciudadanos (Visitas 1)
· Another Year, película de Mike Leigh (Visitas 1)
· Zapatos, rutas y resacas: Canciones de la gran deriva, de Vicente Muñoz Álvarez (Origami, 2012) (Visitas 2)
· Ecoparque de Trasmiera (Cantabria): la vida al ritmo de las mareas (Visitas 2)
· México, ¿amenaza para Estados Unidos de América? (Visitas 1)
· El Dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia (Visitas 2)
· Lu Xun: La mala hierba (Bartleby Editores, 2013) (Visitas 1)
· Ciudadanos de Cataluña: el principio del fin del discurso identitario (Visitas 2)
· Entrevista a Germán San Nicasio, autor de Diario de un escritor delgado: “Soy una mezcla de Kurt Cobain y Belén Esteban” (Visitas 1)
· Los mundos de Haruki Murakami (Visitas 1)
· Historia e imaginación. Conversación con Justo Serna (Visitas 2)
· Obama (Visitas 1)
· Entrevista a Fernando Siale, autor de En el lapso de una ternura (Visitas 2)
· Democracia y poder en México: pedagogía política frente a manipulación publicitaria (Visitas 1)
· Después de la batalla de Génova (Visitas 2)
· Amable Arias: La mano muerta (Lobo Sapiens, 2012) (Visitas 1)
· Señores políticos, ajustemos cuentas (Visitas 5)
· Shame, película de Steve McQueen (Visitas 1)
· Pablo Ignacio de Dalmases: Viajes por las 19 Españas. Las huellas de los piratas en Fuerteventura (Visitas 1)
· Insistencia en el canto. Una lectura de Epitafio / 18 Cantares de la patria amarga, de Yannis Ritsos (Visitas 1)
· El miedo a los árboles, La espada de Damocles, de Petros Márkaris (Visitas 2)
· Searching for Sugar Man, CD de Sixto Rodríguez (Visitas 3)
· Justo Serna: La imaginación histórica. Ensayo sobre novelistas españoles contemporáneos (Fundación José Manuel Lara, 2012) (Visitas 2)
· Entrevista a Francisco Cárdenas, autor de Es mi hija (Visitas 2)
· Flexibilidad laboral frente a despidos (Visitas 2)
· Entrevista a Alicia Quaini y Ulises Diego, autores de Rutas de salida (Visitas 1)
· Pax (Visitas 2)
· El derecho a decidir. Las consecuencias estratégicas del secesionismo catalán (Visitas 2)
· Hartos de conflictos (Visitas 1)
· Honor, gestas y eternidad en el antiguo Japón: El samurái barbudo, de Kōda Rohan (Satori, 2012) (Visitas 1)
· La pureza de intenciones y sus efectos balsámicos (Visitas 1)
· Entrevista a Manuel Pérez Otero, autor de Cerca del mundo (Visitas 1)
· La cabeza del profesor Dowell, de Aleksandr R. Beliáiev (Alba, 2013) (Visitas 2)
· Poética o nombrar la transparencia (Visitas 1)
· No, película de Pablo Larraín (Visitas 1)
· Entrevista a Merche Rodríguez, autora de Colgados ;-) Emociones en la red: "Quedarse en la Red no conduce a nada positivo" (Visitas 1)
· Manuel Rico retiene con fuerza la memoria en su Fugitiva ciudad (Visitas 1)
· La Guerra Fría (Visitas 1)
· Covers (1951-1964). Cultura, juventud y rebeldía: La América de los 50 y 60 inaugura una nueva sala en La Nau (Visitas 1)
· Una extraña historia al este del río, de Nagai Kafū (Satori, 2012) (Visitas 3)
· 2 x intro: Patti Smith y un vestido color azafrán (Visitas 2)
· Cyborgs (Visitas 2)
· Miguel Ángel Molfino: Y colorín, colorado, tu vida ha terminado (Visitas 1)
· En kayak por Águilas (Murcia): de la Casica Verde a la Higuerica (Visitas 2)
· El uso de civiles como escudos humanos por parte de Hamas (Visitas 2)
· Alela Diane Wild Divine, CD de Alela Diane (Visitas 1)
· Federico de Onís: Antología de la poesía española e hispanoamericana (1882-1932) (Renacimiento, 2012) (Visitas 1)
· La caza, película de Thomas Vinterberg (Visitas 2)
· Let the Dog Drive Home, CD de Teitur (Visitas 4)
· Estado y empresa: el caso de Repsol y la expropiación de YPF por Argentina (Visitas 4)
· Elecciones 2008: Primarias (Visitas 1)
· La esvástica euskonazi y el derecho al sufragio
(Visitas 1)

· Entrevista a Sergio Girona, autor de El hombre que habla y habla (Visitas 1)
· Entrevista a Luis Viejo, autor de Ausencias (Visitas 2)
· Intolerancia (Visitas 2)
· Oscar Wilde: Impresiones de Yanquilandia (Rey Lear, 2012) (Visitas 1)
· César debe morir, película de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani (Visitas 1)
· Goodbye, Punch (Visitas 2)
· Dinu Flamand: En la cuerda de tender (Visitas 3)
· Entrevista a Plàcid Garcia-Planas, autor de Como un ángel sin permiso. Cómo vendemos misiles, los disparamos y enterramos a los muertos (Visitas 1)
· Entrevista a Ricardo Rabella, autor de El tren está por pasar (Visitas 1)
· Here, CD de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros (Visitas 3)
· Guía de Istria (Croacia) (Visitas 3)
· La penúltima catástrofe ecológica en Galicia (Visitas 5)
· Apoyo popular y lucha contra el narcotráfico: los casos de Brasil y México (Visitas 3)
· Yokai, monstruos y fantasmas en Japón, de Andrés Pérez Riobó y Chiyo Chida (Satori, 2012) (Visitas 1)
· Gracias, García Luna: el caso de Florence Cassez y las garantías democráticas en México (Visitas 3)
· Elisabeth Bowen: La muerte del corazón (Impedimenta, 2012) (Visitas 1)
· El futuro de Cuba (Visitas 4)
· Zygmunt Bauman: Sobre la educación en un mundo líquido (Paidós, 2013) (Visitas 2)
· La política de Zapatero, ¿mera cuestión de estilo?
(Visitas 1)

· Plàcid Garcia-Planas: Como un ángel sin permiso. Alucinación en Kandahar: Velvet Underground (Visitas 2)
· Río de la memoria. Una mirada lectora a la poesía de Marta López Vilar (Visitas 1)
· Zapatero en el laberinto de su estrategia (Visitas 6)
· Flores que esperan el frío de Esther Muntañola (Visitas 2)
· José Fernando Siale DJangany: En el lapso de una ternura (Ediciones Carena, 2011) (Visitas 1)
· El Havre (Le Havre), película de Aki Kaurismäki (Visitas 6)
· El mensaje del muerto, de Florence Marryat (Alba, 2012) (Visitas 2)
· La España gris y oscura, esa desconocida (Visitas 1)
· La derecha y el patrón sectario (Visitas 6)
· Y las cucharillas eran de Woolworths, de Barbara Comyns (Alba, 2012) (Visitas 2)
· Meredith Haaf: Dejad de lloriquear. Sobre una generación y sus problemas superfluos (Alpha Decay, 2012) (Visitas 1)
· El sombrero del cura, de Emilio de Marchi, novela precursora del ‘giallo’ italiano, vuelve a publicarse en España más de un siglo después (Visitas 1)
· Los jóvenes cristianos coptos de Egipto usan Facebook para reafirmar su identidad (Visitas 6)
· Hacia la gran coalición (Visitas 1)
· Mario Luzi: Honor de la verdad (Visitas 1)
· Cabrera: el último paraíso del Mediterráneo (Visitas 2)
· José Cereijo, poeta del silencio (Visitas 1)
· Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar), película de Philippe Falardeau (Visitas 1)
· Recomendación del vídeo clip Nocturnidad del grupo Innerve (Visitas 4)
· Tomboy, película de Céline Sciamma (Visitas 1)
· Gentle Spirit, CD de Jonathan Wilson (Visitas 1)
· The Walking Dead. Apocalipsis zombi ya (Errata Naturae, 2012) (Visitas 1)
· El pacto como pretexto en la perspectiva de la evolución política mexicana desde 1968. México. Por los caminos de Sancho (Visitas 1)
· Jóvenes (Visitas 1)
· Get Up, CD de Ben Harper (Visitas 1)
· México: pactar o destruir (Visitas 1)
· Peña Nieto (Visitas 1)
· Narrar el sentido de la vida: La cabeza en llamas, de Luis Mateo Díez (Galaxia Gutenberg, 2012) (Visitas 1)
· Entrevista a Marcos Vilaseca, autor de Escritos mínimos (Visitas 3)
· Kiseki (Milagro), película de Hirokazu Kore-Eda (Visitas 1)
· Epistolario de María Zambrano a Gregorio del Campo (Visitas 1)
· Amor bajo el espino blanco, película de Zhang Yimou (Visitas 1)
· Pecados y milagros, CD de Lila Downs (Visitas 1)
· Guía de Copenhague (Visitas 1)
· El cine útil: Las películas de 2011 (Visitas 1)
· Las políticas de la historia. (Visitas 2)
· BCN Tourist. La mirada diferente de la Barcelona 100% (Visitas 1)
· W. S. Merwin: Perdurable compañía (Visitas 1)
· En Venezuela todos son derechos y humanos (Visitas 1)
· Otras mirada teológicas: Juan José Tamayo, Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo ( Herder, 2012) (Visitas 1)
· Asturias, desde Cudillero, por la Ruta de las Casonas Indianas (Visitas 1)
· Campo Lameiro (Pontevedra): corazón de piedra (Visitas 1)
· Boardwalk Empire (Terence Winter, 2010): whisky y ambición (Visitas 1)
· Huida hacia adelante (Visitas 1)
· Tempest, CD de Bob Dylan (Visitas 1)
· Outside Society, CD de Patti Smith (Visitas 1)
· Tyrannosaur (Redención), película de Paddy Cosidine (Visitas 1)
· Segunda edición de la Zombies Walk de Paris (Visitas 1)
· Percepciones norteamericanas de las evoluciones políticas en América Latina (Visitas 3)
· Un amigo de Dios: memoria y nostalgia de Tolkien (Visitas 2)
· La Constitución europea: de entrada sí (Visitas 2)
· Vivir (y morir) en bermudas: Los descendientes, de Alex Payne (Visitas 1)
· Wrecking Ball, CD de Bruce Springsteen (Visitas 2)
· San Esteban de Gormaz (Visitas 2)
· La historia y la fatalidad. Lecciones breves de Albert Camus (Visitas 1)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    Mojo, CD de Tom Petty and The Heartbreakers (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Albert Camus: <i>El extranjero</i> (1942)

Albert Camus: El extranjero (1942)




Tribuna/Tribuna libre
La historia y la fatalidad. Lecciones breves de Albert Camus
Por Justo Serna, jueves, 1 de agosto de 2013
«Su mirada no vacilaba. Tampoco su voz cuando me dijo: “¿No tiene, pues, ninguna esperanza y vive con el pensamiento de que va a morir totalmente?”. “Sí”, respondí.»
Albert Camus, El extranjero (1942).

“El periodista es, de entrada, un hombre a quien se atribuyen ideas; luego, alguien encargado de informar al público sobre los acontecimientos de la víspera. Un historiador de la realidad diaria cuya primera preocupación es la verdad”, dice Albert Camus con palabras mil veces repetidas. “Pero no hay nada más difícil”, apostilla Jean Daniel en su libro Camus. A contracorriente (2008), “pues los historiadores tienen la ventaja de la perspectiva, de la que carece el periodista: además, si quiere ser objetivo, se le imponen, más que a cualquier otro, ciertas exigencias penosas, pues carecen de brillantez: la prudencia, el relativismo, la sangre fría”, concluye resignadamente Jean Daniel.

No sé si puedo convenir con Daniel: opone las gravosas exigencias del periodista a las comodidades del historiador. Mientras el reportero se las tendría que ver con hechos inmediatos, con un presente convulso que no acaba de pasar, el investigador podría demorar su respuesta gracias al tiempo transcurrido: miraría de lejos. ¿Pero cuándo creemos tener perspectiva? ¿Cuándo creemos disponer de suficiente tiempo para analizar los hechos con prudencia, con relativismo, con sangre fría?

 

Hay una célebre fotografía de Albert Camus. Es una de las imágenes más famosas que de él se han difundido: pertenece a la Hulton-Deutsch Collection/Corbis.

 

 

Milagrosamente, Camus no está fumando, pero –como siempre– le vemos agitando sus manos inquietas. Las tiene abiertas, con el gesto característico de quien argumenta, de quien se expresa, de quien razona para preguntarse o persuadir. La mirada –que no se centra en el objetivo-- revela que hay un tercero, alguien fuera de campo a quien se dirige con firmeza, con convicción. Los de Camus no son los ojos de un fanático, sino los de un tipo inquisitivo, torrencial. El literato está sentado, espera –pues lleva el abrigo puesto–, pero no aparece relajado, sino en guardia, a la expectativa, en combate: esa palabra que tanto empleó para oponerse al espíritu del tiempo, de su tiempo. Está dispuesto a saltar en cualquier instante para enfrentarse al sentido común y a la pereza.

 

Ahora, cincuenta y tantos años después de la muerte de Camus, Jean Daniel cree disponer ya de suficiente perspectiva para analizar sus actitudes y sus posiciones, las de su viejo amigo. ¿Cómo obra? ¿Cómo periodista, como historiador, como biógrafo? En realidad, lo que Jean Daniel hace es una autobiografía, el examen del periodista que aún es (tras ochenta y tantos años de vida activa), la rendición de cuentas de quien fundó Le Nouvel Observateur. Toma a Camus como el espejo que le devuelve la imagen del reportero irreprochable que Daniel aún quiere ser. Por eso nos recuerda las obligaciones del periodismo, obligaciones que copia de Camus: “1. Reconocer el totalitarismo y denunciarlo. 2. No mentir, y saber confesar lo que se ignora. 3. Negarse a dominar. 4. Negarse siempre y eludiendo cualquier pretexto a toda clase de despotismo, incluso provisional”.

 

Esta lección, ¿es fruto de la perspectiva, de esa distancia que el historiador ya tiene? No. El historiador puede no reconocer el totalitarismo y, por tanto, puede no denunciarlo; es capaz de mentir y, por tanto, es capaz de ocultar lo que ignora. De hecho, puede contribuir a la dominación y puede facilitar el despotismo. No son pocas las ocasiones en que los periodistas facilitan el desastre: en busca de una exclusiva han cometido errores, cierto, pero sobre todo han llegado a falsear una información. Asimismo, los historiadores  no han sido menos calamitosos: en busca de una verdad urgente han dejado de consultar documentos, cierto, pero sobre todo han llegado a manipular su sentido.

 

La deontología del periodista y la del historiador se asemejan: ambos han de obrar con lucidez instantánea buscando siempre precaria pero honestamente el significado de las cosas. Hemos de estar dispuestos a enfrentarnos a la corrupción del tiempo, al espíritu del tiempo. ¿Diciendo siempre la verdad? No, no. Camus no esperaba tanto de nosotros. En realidad, los periodistas o los historiadores deberíamos ser menos pretenciosos: no somos caballeros de la verdad, sino oficiantes de la pequeña exactitud. Aspiramos al rigor humano.  Hemos de proponernos algo modesto: no mentir, no confundir conscientemente, no justificar. Documentarnos. Pero también hemos de evitar la vanidad de quien llega al lugar de los hechos sabiéndolo todo: esa arrogancia tan frecuente del periodista informado o del historiador que se cree dueño del tiempo; esa jactancia de quien ha vivido más tarde sintiéndose capaz de juzgar los errores y los empecinamientos de sus contemporáneos o de sus antepasados. No somos dioses. ¿Qué hacemos?

 

Albert Camus se toma en serio la advertencia de Friedrich Nietzsche: Dios ha muerto y, por tanto, somos seres privados de Eternidad. De entrada, todo es absurdo, pero a la vez puede ser doblegado… ¿Es posible aspirar a la santidad sin un ser trascendente que nos vigile? Camus se toma en serio la conclusión a la que llega Fiódor Dostoievski. ¿Si Dios ha muerto, todo está permitido? Evidentemente no, se responde Camus. Hay un empeño por ser, por ser feliz, por ser humano, tratando de averiguar en qué consiste esa condición ahora y aquí. Hay un esfuerzo por vivir el presente sin fantasías reparadoras, sin esperanzas ni compensaciones ni fatalidades. Hay un propósito, el de no refugiarse en un pasado consolador. ¿Qué queda? ¿El nihilismo de un presente inacabable? Meursault, el protagonista de El extranjero (1942) admite de manera instintiva que la vida transcurre en un instante: sin porvenir que salve, sin esperanza que alivie.

 

Es posible apechugar con la existencia viviéndola dignamente, asumiendo  la contingencia y la finitud. El historiador y el periodista han de luchar contra la mentira, contra esas fantasías reparadoras. ¿Y por qué ellos en particular? Porque manejan la información del presente y del pasado, porque convierten el puro dato de la existencia en sentido concreto y exhumación de contexto. Las circunstancias de un hecho dan significado: nadie como ellos – los periodistas o los historiadores– puede hacer más daño. Si se proponen mistificar valiéndose de contextos aberrantes o de religiones secularizadas, los periodistas y los historiadores no tienen igual. ¿Frente a ello, qué cabe? Como antes señalaba, la meta no es decir siempre la verdad, la arrogancia absoluta de decirla: aquello de lo que no siempre podemos estar seguros. El objetivo es más modesto: tantear lo que creemos que es cierto, proponernos no mentir expresa y deliberadamente. En fin, la meta que nos dignifica después de la muerte de Dios es no agravar el estado del mundo, no incrementar sus desdichas. No es poca cosa. No es poca cosa leer a Camus a contracorriente: “…purgado del mal, vaciado de esperanza, ante esta noche cargada de signos y de estrellas me abría por vez primera a la tierna indiferencia del mundo”.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores