Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· Kosovo y el pasado del futuro (Visitas 6)
· Ovidio mira el Danubio (Visitas 1)
· José Cereijo, poeta del silencio (Visitas 1)
· Cabrera: el último paraíso del Mediterráneo (Visitas 1)
· Cyborgs (Visitas 2)
· Los mundos de Haruki Murakami (Visitas 6)
· El derecho a decidir. Las consecuencias estratégicas del secesionismo catalán (Visitas 2)
· Luis Antón del Olmet: Historias de asesinos, tahúres, daifas, borrachos, neuróticas y poetas (Visitas 1)
· Gentle Spirit, CD de Jonathan Wilson (Visitas 1)
· Lu Xun: La mala hierba (Bartleby Editores, 2013) (Visitas 7)
· Cortos americanos (Visitas 1)
· San Esteban de Gormaz (Visitas 2)
· Tomboy, película de Céline Sciamma (Visitas 1)
· Epistolario de María Zambrano a Gregorio del Campo (Visitas 1)
· Estado y empresa: el caso de Repsol y la expropiación de YPF por Argentina (Visitas 4)
· Amor bajo el espino blanco, película de Zhang Yimou (Visitas 1)
· Adele 21, CD de Adele Atkins (Visitas 1)
· Gracias, García Luna: el caso de Florence Cassez y las garantías democráticas en México (Visitas 3)
· Let the Dog Drive Home, CD de Teitur (Visitas 4)
· The Walking Dead. Apocalipsis zombi ya (Errata Naturae, 2012) (Visitas 1)
· Guía multimedia de Lisboa (Visitas 6)
· Entrevista a Francisco Cárdenas, autor de Es mi hija (Visitas 2)
· Henry y Cato, de Iris Murdoch (Impedimenta, 2013) (Visitas 5)
· Guía de Copenhague (Visitas 1)
· Apoyo popular y lucha contra el narcotráfico: los casos de Brasil y México (Visitas 3)
· México, ¿amenaza para Estados Unidos de América? (Visitas 6)
· Jóvenes (Visitas 1)
· Democracia y poder en México: pedagogía política frente a manipulación publicitaria (Visitas 6)
· Flexibilidad laboral frente a despidos (Visitas 2)
· Shame, película de Steve McQueen (Visitas 2)
· Outside Society, CD de Patti Smith (Visitas 1)
· Searching for Sugar Man, CD de Sixto Rodríguez (Visitas 2)
· Obama (Visitas 7)
· Entrevista a Fernando Siale, autor de En el lapso de una ternura (Visitas 2)
· México: pactar o destruir (Visitas 1)
· El pacto como pretexto en la perspectiva de la evolución política mexicana desde 1968. México. Por los caminos de Sancho (Visitas 1)
· Insistencia en el canto. Una lectura de Epitafio / 18 Cantares de la patria amarga, de Yannis Ritsos (Visitas 2)
· El Dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia (Visitas 5)
· Manuel Arce: Aforismos (Visitas 1)
· Pax (Visitas 2)
· Pablo Ignacio de Dalmases: Viajes por las 19 Españas. Las huellas de los piratas en Fuerteventura (Visitas 7)
· Old Ideas, CD de Leonard Cohen (Visitas 1)
· Entrevista a Ricardo Rabella, autor de El tren está por pasar (Visitas 1)
· Guía de Istria (Croacia) (Visitas 3)
· Señores políticos, ajustemos cuentas (Visitas 3)
· Segunda edición de la Zombies Walk de Paris (Visitas 1)
· Get Up, CD de Ben Harper (Visitas 1)
· Pecados y milagros, CD de Lila Downs (Visitas 1)
· Dacia Maraini: La larga vida de Marianna Ucrìa (Galaxia Gutenberg, 2013) (Visitas 1)
· Kiseki (Milagro), película de Hirokazu Kore-Eda (Visitas 1)
· Otras mirada teológicas: Juan José Tamayo, Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo ( Herder, 2012) (Visitas 1)
· Entrevista a Eugenia Rico, autora de El fin de la raza blanca: "A nuestro lado la sociedad es una ficción y en la ficción está la verdadera realidad" (Visitas 5)
· W. S. Merwin: Perdurable compañía (Visitas 1)
· Amable Arias: La mano muerta (Lobo Sapiens, 2012) (Visitas 5)
· El miedo a los árboles, La espada de Damocles, de Petros Márkaris (Visitas 7)
· La noche más oscura (Zero Dark Thirty), película de Kathryn Bigelow (Visitas 1)
· Inma Chacón: Arcanos (Visitas 1)
· La pureza de intenciones y sus efectos balsámicos (Visitas 6)
· Goodbye, Punch (Visitas 2)
· Hartos de conflictos (Visitas 6)
· La cabeza del profesor Dowell, de Aleksandr R. Beliáiev (Alba, 2013) (Visitas 6)
· En Venezuela todos son derechos y humanos (Visitas 1)
· Narrar el sentido de la vida: La cabeza en llamas, de Luis Mateo Díez (Galaxia Gutenberg, 2012) (Visitas 1)
· Honor, gestas y eternidad en el antiguo Japón: El samurái barbudo, de Kōda Rohan (Satori, 2012) (Visitas 6)
· Studio 60 de Aaron Sorkin. Sobre televisión (Visitas 1)
· Entrevista a Plàcid Garcia-Planas, autor de Como un ángel sin permiso. Cómo vendemos misiles, los disparamos y enterramos a los muertos (Visitas 1)
· Poética o nombrar la transparencia (Visitas 6)
· Manuel Rico retiene con fuerza la memoria en su Fugitiva ciudad (Visitas 6)
· BCN Tourist. La mirada diferente de la Barcelona 100% (Visitas 1)
· El árbol de la vida (The Tree of Life), película de Terrence Malick (Visitas 1)
· Campo Lameiro (Pontevedra): corazón de piedra (Visitas 1)
· Asturias, desde Cudillero, por la Ruta de las Casonas Indianas (Visitas 1)
· Covers (1951-1964). Cultura, juventud y rebeldía: La América de los 50 y 60 inaugura una nueva sala en La Nau (Visitas 6)
· 2 x intro: Patti Smith y un vestido color azafrán (Visitas 6)
· Entrevista a Luis Viejo, autor de Ausencias (Visitas 2)
· Django desencadenado. Tarantino, el southern y el inicio de la abolición de la esclavitud (Visitas 6)
· Segovia: la Ruta del Whisky empieza a orillas del Eresma (Visitas 1)
· En kayak por Águilas (Murcia): de la Casica Verde a la Higuerica (Visitas 6)
· Miguel Ángel Molfino: Y colorín, colorado, tu vida ha terminado (Visitas 6)
· La gracia irremediable. Álvaro Pombo: poéticas de un estilo (Visitas 5)
· Intolerancia (Visitas 2)
· Alela Diane Wild Divine, CD de Alela Diane (Visitas 6)
· La Guerra Fría (Visitas 6)
· No, película de Pablo Larraín (Visitas 2)
· Federico de Onís: Antología de la poesía española e hispanoamericana (1882-1932) (Renacimiento, 2012) (Visitas 6)
· Wise Up Ghost, CD de Elvis Costello and The Roots (Visitas 2)
· Tempest, CD de Bob Dylan (Visitas 1)
· El uso de civiles como escudos humanos por parte de Hamas (Visitas 6)
· Entrevista a Maribel Juan Fernández, autora de Ruperta (Visitas 6)
· Boardwalk Empire (Terence Winter, 2010): whisky y ambición (Visitas 1)
· De censuras, chalados y cartas indianas (Visitas 6)
· La farsa valenciana. Los personajes del drama (Visitas 6)
· Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson: un “nuevo” clásico de la literatura estadounidense del siglo XX (Minúscula, 2012) (Visitas 6)
· Charlie Hebdo y los dos salafismos: los mecanismos de construcción del discurso identitario del Frente Nacional francés (Visitas 5)
· Madrid culpable (I) (Visitas 6)
· Elecciones 2008: Primarias (Visitas 6)
· Ana María Navales: El final de una pasión (Visitas 1)
· Entrevista a Bárbara Alpuente, autora de Más allá de mí: "Si cuentas contigo no hay soledad" (Visitas 5)
· Haruki Murakami: entre oriente y occidente (Visitas 5)
· Recomendación del vídeo clip Nocturnidad del grupo Innerve (Visitas 4)
· El proyecto de la España plural y los aliados políticos del partido socialista (Visitas 6)
· Hacia la gran coalición (Visitas 1)
· Ayaan Hirsi Ali y los límites del multiculturalismo (Visitas 3)
· Este no es mi bombín (milrazones, 2013), de J. Klassen, un tractatus ironicus (Visitas 6)
· Tres maneras de estar sola: Mascha Kaléko (Visitas 6)
· Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy (Impedimenta, 2012) (Visitas 3)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    I Love Your Glasses, CD de Russian Red (crítica de Francisco Fuster)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Thomas Hardy: <i>Los habitantes del bosque</i>  (Impedimenta, 2012)

Thomas Hardy: Los habitantes del bosque (Impedimenta, 2012)

    TÍTULO
Los habitantes del bosque

    AUTOR
Thomas Hardy

    EDITORIAL
Impedimenta

    TRADUCCCION
Roberto Frías

    OTROS DATOS
ISBN: 978-84-15130-44-4- Madrid, 2012, 452 páginas. 19,95 €



Thomas Hardy en 1889 (fuente de la foto: wikipedia)

Thomas Hardy en 1889 (fuente de la foto: wikipedia)

Ana Matellanes García

Ana Matellanes García


Reseñas de libros/Ficción
Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy (Impedimenta, 2012)
Por Ana Matellanes García, lunes, 3 de junio de 2013
Resulta incomprensible que una novela como Los habitantes del bosque (The Woodlanders, 1887), escrita por uno de los pesos pesados de la literatura, Thomas Hardy (1840-1928), haya permanecido inédita en castellano hasta ahora. Nada menos que 125 años han tenido que transcurrir para que una editorial española, Impedimenta, haya tenido el acierto que publicar una de las grandes obras del poeta y escritor inglés. Cuesta entender las razones pero, al menos, ya podemos disfrutar de esta novela con mayúsculas, Gran Literatura basada en la capacidad de construir texturas y pasajes evocadores y en el robusto trazo de sus personajes. Tiene razón Pilar Vera en su texto publicado en el Diario de Cádiz (1) al afirmar que es una “pretensión insana” el querer reseñar a un gigante como Thomas Hardy. Un autor de esta estatura te hace acercarte a su obra con cautela y humildad, pero su novela bien merece el intento.

El imaginario condado de Wessex, trasunto de la Inglaterra rural de Hardy, es el escenario de la historia de la joven Grace Melbury, cuyo padre, un próspero comerciante maderero, ha enviado a la gran ciudad para que reciba una buena educación lejos de lo que él considera un entorno tosco y poco refinado. A su llegada a su pueblo natal, Little Hintock, se reencuentra con el que desde niña estaba destinado a convertirse en su marido, el comerciante de sidra Giles Winterborne, quien, pese a amarla sin condiciones, parece no estar ya a la altura de Grace; la educación y las vivencias fuera del hogar paterno la han situado entre dos clases sociales en las que no termina de encontrarse cómoda. La entrada en escena del ambicioso y misterioso médico de la región, Edred Fitzpiers, aristócrata de nacimiento, compondrá un complejo triángulo de amores y desamores en los que el paisaje y la naturaleza serán reflejo de las emociones de los personajes.

El escenario en el que sitúa a sus criaturas Thomas Hardy no es, por tanto, gratuito. En Los habitantes del bosque la naturaleza cobra un especial protagonismo y la historia fluye marcada por sus ritmos: sus habitantes viven el ciclo de las estaciones, que marcan el inicio de la tala, la producción de la sidra o de la caída de la hoja, más allá de lo que implica en su trabajo. En este sentido, Hardy consigue modelar el paisaje de su imaginario Wessex transmitiendo al lector las tonalidades y las texturas que emanan de éste y, por tanto, de las emociones de sus personajes: la melancolía y la laboriosidad del otoño, la alegría de la primavera, la calidez del verano…

Los habitantes del bosque narra una historia de fuerza evocadora y potencia narrativa; ninguna descripción es gratuita y cualquier detalle está medido. La naturaleza se describe más allá de lo ornamental: está viva y emociona como los personajes. Así, en un momento de la novela el personaje de Grace reconoce que “Hintock tiene el curioso efecto de embotellar las emociones hasta que uno ya no puede contenerlas” (2). En su recorrido narrativo Thomas Hardy es capaz de evocar ese espacio natural y darle vida sin caer en el sentimentalismo, impregnando la historia de los olores, sonidos y colores de la comarca de Wessex y del pueblo de Little Hintock.

En este sentido, lo rural y la naturaleza, de la mano de Hardy, alcanzan estatus de espacio primigenio, frente a la corrupción de la ciudad, estableciendo un diálogo con Virgilio en su cálido retrato de su Inglaterra rural.

No obstante, no es esta novela un retrato feliz de una Arcadia imaginaria. Thomas Hardy impregna su historia de cierto pesimismo y en ella se observa la importancia del destino como motor e influencia en los personajes, marcados por una suerte de determinismo social. Los habitantes del bosque se construye a través de un retrato sutil de personajes a los que une un destino de infelicidad y un cierto halo de soledad producto de muchas de sus luchas internas. Así, Grace Melbury se debate entre sus pasiones y la obediencia hacia su padre, quien le impone un matrimonio sin tener en cuenta sus verdaderos sentimientos, que Grace no consigue reconocer de forma honesta. Por su parte, Giles Winterborne se resigna a la nueva situación de su amada y no es capaz de luchar por ella avergonzado por su condición social. Tampoco es feliz el médico Fitzpiers, enamorado de una mujer con la que en su juventud vivió un romance, la señora Charmond, propietaria de las tierras donde Winterborne trabaja. Este entramado de infelicidades y amores no correspondidos entreteje una historia de regusto amargo en la que los límites de las clases sociales se imponen sobre las criaturas de la novela sin que éstas sean capaces de romperlos con determinación.

No es de extrañar, con estos mimbres, que la novela supusiera, como lo fueran sus obras posteriores Tess d’Uberville (1891) o Jude el Oscuro (1895), un escándalo en su época, y que Hardy, cansado de una crítica corta de miras, tirara la toalla y se dedicara a la poesía en exclusiva. En Los habitantes del bosque el escritor británico no critica ni denuncia, pero pinta en su fresco rural cuestiones que en la época causaron desagrado: el papel de la mujer como objeto de transacción, las servidumbres del matrimonio o el determinismo social. Y, de manera patente, todo un torrente de pasiones y anhelos que hacen que los personajes de la novela intenten trasgredir su clase social. Como apunta el traductor Roberto Frías en el postfacio de la edición de Impedimenta, hay una “cadena de amores y deseos no correspondidos” (3) que actúa como hilo invisible que une el collar que agrupa a los personajes. El que Hardy mostrara esos impulsos capaces de vencer los muros del determinismo social supuso un escándalo mayúsculo y la crítica feroz de muchos intelectuales.

Pero de eso ya han pasado más de cien años y Los habitantes del bosque demuestra que sigue en plena forma y que ha envejecido de manera envidiable. Reencontrarse con una novela tan decimonónica en el buen sentido de la palabra, donde el placer de leer surge más que de su historia, de la evocación de los paisajes y las emociones contenidas de sus personajes, es un regalo al alcance de todos. A veces utilizar una frase manida resume a la perfección la necesidad de acercarse a una novela. Y es que los clásicos nunca mueren. Y Hardy lo es. Vaya si lo es.

NOTAS
(1) Nostalgia de ser ludita, por Pilar Vera. Publicado en el Diario de Cádiz (21/01/2013).
(2) Thomas Hardy, Los habitantes del bosque (traducción y postfacio Roberto Frías), Madrid, Impedimenta, 2012, página 230.
(3) Ibidem, página 450.

  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores