Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· Lu Xun: La mala hierba (Bartleby Editores, 2013) (Visitas 1)
· Madrid culpable (II) (Visitas 1)
· El evangelio de Ghandi, según Carlos González Vallés: Una alternativa a la violencia (Visitas 2)
· Nuevos datos sobre Casas Viejas a través del escrito de un testigo presencial (Visitas 1)
· The Witmark Demos, CD de Bob Dylan (Visitas 1)
· Kosovo y el pasado del futuro (Visitas 1)
· Pablo Ignacio de Dalmases: Viajes por las 19 Españas. Las huellas de los piratas en Fuerteventura (Visitas 1)
· Luis Anguita Juega como fenómeno extraliterario. Un autor en busca de la esperanza (Visitas 2)
· En kayak por Águilas (Murcia): de la Casica Verde a la Higuerica (Visitas 1)
· Democracia y poder en México: pedagogía política frente a manipulación publicitaria (Visitas 1)
· El estilo personal de Peña Nieto: un presidente y un gobierno le han devuelto el sentido a la política en México (Visitas 1)
· Poética o nombrar la transparencia (Visitas 1)
· Covers (1951-1964). Cultura, juventud y rebeldía: La América de los 50 y 60 inaugura una nueva sala en La Nau (Visitas 1)
· Old Ideas, CD de Leonard Cohen (Visitas 1)
· Alela Diane Wild Divine, CD de Alela Diane (Visitas 1)
· Elecciones 2008: Primarias (Visitas 1)
· A Foot in the Door, CD de Pink Floyd (Visitas 2)
· Señores políticos, ajustemos cuentas (Visitas 1)
· Ana María Navales: El final de una pasión (Visitas 1)
· Miguel Ángel Molfino: Y colorín, colorado, tu vida ha terminado (Visitas 1)
· Adele 21, CD de Adele Atkins (Visitas 1)
· E. E. King: La guía de Dirk Quigby al más allá (Visitas 1)
· Unión, Progreso y Democracia (Visitas 2)
· México, ¿amenaza para Estados Unidos de América? (Visitas 1)
· Madrid culpable (I) (Visitas 1)
· Obama (Visitas 1)
· The King of the Limbs, CD de Radiohead (Visitas 2)
· El juego social. Moral o conveniencia, de Muakuku Rondo Igambo: Cómo salvaguardar el equilibrio entre interés social e individual (Visitas 2)
· Ángel Rupérez: Sensación de vértigo (Visitas 2)
· La Alianza de Civilizaciones y el discurso culturalista de la izquierda (Visitas 1)
· Barack Obama: marea alta, marea baja (Visitas 2)
· Adiós a las almas, las memorias de un escritor que fue sacerdote: Francisco Pérez Gutiérrez (Visitas 2)
· El mensaje del muerto, de Florence Marryat (Alba, 2012) (Visitas 3)
· ¡El populismo ha muerto, larga vida al populismo! (Visitas 1)
· La retirada de las tropas salvadoreñas de Iraq: una historia sin fin concluyente (Visitas 2)
· Medios de comunicación y globalización (Visitas 2)
· El proyecto de la España plural y los aliados políticos del partido socialista (Visitas 2)
· No, película de Pablo Larraín (Visitas 1)
· Aquí, Smiley: El topo de Tomas Alfredson (Visitas 2)
· El humanista Said (*) (Visitas 2)
· Flores que esperan el frío de Esther Muntañola (Visitas 1)
· Letter to the Lord, CD de Irma (Visitas 2)
· Banga, CD de Patti Smith (Visitas 2)
· Mario Vargas Llosa y Fernando Savater en Buenos Aires: los ecos de una polémica absurda (Visitas 2)
· Contrabendo, CD de Calvin Russel (Visitas 1)
· El sombrero del cura, de Emilio de Marchi, novela precursora del ‘giallo’ italiano, vuelve a publicarse en España más de un siglo después (Visitas 2)
· El Dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia (Visitas 1)
· Tropas de El Salvador en Irak. 2003-200? (Visitas 2)
· Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red (Visitas 2)
· Wise Up Ghost, CD de Elvis Costello and The Roots (Visitas 2)
· Álvaro Petit Zarzalejos: Once noches y nueve besos (Visitas 2)
· ¿Repensar el islam? (Visitas 2)
· Kepa Murua: 1996-2004. Los pasos inciertos (milrazones, 2012) (Visitas 2)
· Ayaan Hirsi Ali y los límites del multiculturalismo (Visitas 2)
· La historia: caos, orden, proceso y contexto (Visitas 2)
· Entrevista a Francisco Javier Carballo, autor de Circo Ensayo (Visitas 2)
· Riesgos de la discordia en México (Visitas 2)
· Río de la memoria. Una mirada lectora a la poesía de Marta López Vilar (Visitas 2)
· Percepciones norteamericanas de las evoluciones políticas en América Latina (Visitas 2)
· La enfermedad de Hugo Chávez y el gobierno de Venezuela (Visitas 2)
· Despierta tus cinco sentidos en la Ribera del Duero (Visitas 2)
· Los temores de Hugo Chávez al fuego amigo: del acoso a la oposición a evitar deserciones bolivarianas (Visitas 2)
· Cuba: antes y después de la crisis de Castro. Alternativas para España (Visitas 2)
· Bolivia: ¿Quiénes están contra Álvaro García Linera? (Visitas 2)
· Guía multimedia de Lisboa (Visitas 1)
· La izquierda en México (Visitas 2)
· Huevos Ana, en mundo que se desconfigura (Visitas 1)
· Muerte dentro de la muralla santa, de Eva Noroña (Visitas 1)
· Excursión al faro de Tramuntana (sa Dragonera, Mallorca) (Visitas 2)
· Mercosur y NAFTA. Dos modelos diferentes de integración (Visitas 2)
· Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar), película de Philippe Falardeau (Visitas 1)
· Parque Natural de las Dunas de Corrubedo (Galicia) (Visitas 2)
· Edward Thomas: Poesía completa (Visitas 1)
· México después de la pesadilla: los grandes temas de la campaña presidencial (Visitas 1)
· The Artist, película de Michel Hazanavicious (Visitas 1)
· Abandoneado, CD de Luis Caruana (Visitas 1)
· Lo fundamental: el Pacto por México en su contexto histórico (Visitas 1)
· Next Day, CD de David Bowie (Visitas 1)
· Bas As Me, CD de Tom Waits (Visitas 1)
· En Venezuela todos son derechos y humanos (Visitas 1)
· Somewhere, película de Sofía Coppola (Visitas 1)
· Pedro L. Angosto: Los vientos lóbregos (Visitas 1)
· Inma Chacón: Arcanos (Visitas 1)
· Segovia: la Ruta del Whisky empieza a orillas del Eresma (Visitas 1)
· Castilla en barco: la aventura del Canal (Visitas 1)
· Huida hacia adelante (Visitas 1)
· Dacia Maraini: La larga vida de Marianna Ucrìa (Galaxia Gutenberg, 2013) (Visitas 1)
· La noche más oscura (Zero Dark Thirty), película de Kathryn Bigelow (Visitas 1)
· El cine útil: Las películas de 2011 (Visitas 1)
· Studio 60 de Aaron Sorkin. Sobre televisión (Visitas 1)
· Los nombres del árbol. Apuntes en torno a El árbol de la vida, de Terrence Malick (Visitas 1)
· José Luis Castillejo y la escritura experimental (Visitas 1)
· La ciudad de la niebla: a propósito de la reedición de Londres (Reino de Cordelia, 2012), de Julio Camba (Visitas 1)
· Javier Egea: Poesía completa (Volumen II) (Visitas 1)
· Outside Society, CD de Patti Smith (Visitas 1)
· Una extraña historia al este del río, de Nagai Kafū (Satori, 2012) (Visitas 1)
· Tyrannosaur (Redención), película de Paddy Cosidine (Visitas 1)
· Sobre péndulos en América Latina (Visitas 1)
· Las políticas de la historia. (Visitas 2)
· Searching for Sugar Man, CD de Sixto Rodríguez (Visitas 1)
· Mala, CD de Devendra Banhart (Visitas 1)
· La penúltima catástrofe ecológica en Galicia (Visitas 1)
· Dinu Flamand: En la cuerda de tender (Visitas 1)
· Here, CD de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros (Visitas 1)
· Henry y Cato, de Iris Murdoch (Impedimenta, 2013) (Visitas 1)
· El futuro de Cuba (Visitas 1)
· La obra Cerrando el círculo, de José Luis Villar nos propone un regreso al humanismo pleno (Visitas 1)
· La gracia irremediable. Álvaro Pombo: poéticas de un estilo (Visitas 1)
· Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy (Impedimenta, 2012) (Visitas 1)
· Ediciones Carena se presenta en el País Vasco (Visitas 1)
· Siempre habrá un lugar para soñar, de Luis Anguita: una declaración de amor entre la literatura y la vida (Visitas 1)
· Entrevista con Martín Caparrós, autor de Los Living: “Escribir una novela es el único antídoto que conozco frente al caos del mundo” (Visitas 1)
· Juan Jacinto Muñoz Rengel: El sueño del otro (Plaza y Janés, 2013) (Visitas 1)
· Entrevista a Zamir Bechara, autor de Naranjo amargo (Visitas 1)
· Fukushima. Vivir el desastre, de Takashi Sasaki (Satori, 2013) (Visitas 1)
· Entrevista a Martín-Loeches: “Todo, absolutamente todo, está en el cerebro” (a propósito del libro El cerebro de Buda. La neurociencia de la felicidad, el amor y la sabiduría) (Visitas 1)
· Marc Antoni Broggi: Por una muerte apropiada (Anagrama, 2013) (Visitas 1)
· Entrevista a Pere Puiggròs, autor de Huevos Ana (Visitas 1)
· Charlie Hebdo y los dos salafismos: los mecanismos de construcción del discurso identitario del Frente Nacional francés (Visitas 1)
· San Esteban de Gormaz (Visitas 1)
· La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención (Visitas 1)
· Entrevista a Sergio Girona, autor de El hombre que habla y habla (Visitas 1)
· El hombre menos alemán del mundo: a propósito de la reedición de Alemania: impresiones de un español (Renacimiento, 2012), de Julio Camba (Visitas 1)
· Haruki Murakami: entre oriente y occidente (Visitas 1)
· Tres maneras de estar sola: Mascha Kaléko (Visitas 1)
· Caída y auge de Reginald Perrin, de David Nobbs (Impedimenta, 2012) (Visitas 1)
· Entrevista a Víctor Charneco, autor de Devuélveme a las once menos cuarto (Visitas 1)
· Gloria, película de Sebastián Lelio (Visitas 1)
· Wrecking Ball, CD de Bruce Springsteen (Visitas 1)
· Entrevista a Bárbara Alpuente, autora de Más allá de mí: "Si cuentas contigo no hay soledad" (Visitas 1)
· Este no es mi bombín (milrazones, 2013), de J. Klassen, un tractatus ironicus (Visitas 1)
· Paul Preston: El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo (Debate, 2013) (Visitas 1)
· Entrevista a Fernando Siale, autor de En el lapso de una ternura (Visitas 1)
· Elisabeth Bowen: La muerte del corazón (Impedimenta, 2012) (Visitas 1)
· Guía multimedia de Ámsterdam (Visitas 1)
· La España gris y oscura, esa desconocida (Visitas 1)
· Vladímir Vysotski: Zona Desmilitarizada (Visitas 1)
· Zygmunt Bauman: Sobre la educación en un mundo líquido (Paidós, 2013) (Visitas 1)
· México, D.D.O. (Visitas 1)
· El Homo Transcendente (Visitas 1)
· Meredith Haaf: Dejad de lloriquear. Sobre una generación y sus problemas superfluos (Alpha Decay, 2012) (Visitas 1)
· Madero y la guerra de Calderón: una forma de reescribir a medida la historia de la democracia y la Revolución mexicana (Visitas 1)
· Historia e imaginación. Conversación con Justo Serna (Visitas 1)
· Narrar el sentido de la vida: La cabeza en llamas, de Luis Mateo Díez (Galaxia Gutenberg, 2012) (Visitas 1)
· María Zambrano ante el sueño de España: Obras Completas III (Galaxia Gutenberg, 2011) (Visitas 1)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    Puerto Presente, CD de Macaco (crítica de Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
María Zambrano: <i>Obras Completas III. Libros (1955-1973)</i> (Galaxia Gutenberg, 2011)

María Zambrano: Obras Completas III. Libros (1955-1973) (Galaxia Gutenberg, 2011)

    TÍTULO
Obras Completas III. Libros 1955-1973

    OBRAS Vol III
El hombre y lo divino, Persona y democracia, La España de Galdós, España, sueño y verdad, Los sueños y el tiempo, El sueño creador, La tumba de Antígona

    AUTOR
María Zambrano

    EDITORIAL
Galaxia Gutenberg

    DIRECCION
Jesús Moreno Sanz

    FCIHA TÉCNICA
Encuadernación: Tapa Dura. Dimensiones: 1300 cm x 2100 cm. ISBN: 978-84-8109-953-9. Barcelona, 2011. 1536 páginas. 35 €



María Zambrano en la década de los 20 (fuente: wikipedia)

María Zambrano en la década de los 20 (fuente: wikipedia)


Reseñas de libros/No ficción
María Zambrano ante el sueño de España: Obras Completas III (Galaxia Gutenberg, 2011)
Por Marta López Vilar, lunes, 10 de diciembre de 2012
España es un país, por naturaleza, con una capacidad especial para ignorarse, de la misma manera que un adolescente al uso ignora lo que es durante esa etapa más o menos larga de su vida. Eso provoca que el tiempo, esa presencia infalible, haya convertido a este país en una víctima melancólica de sí misma. Como un adolescente, espera ser rescatado siempre de esa angustia, a pesar de que dentro de él esa nostalgia de gran imperio haga generar cierta soberbia que no hace más que descubrir todas las carencias. España vive sin saber cómo vivir, imagina que vive, lo sueña. En pocas ocasiones lo dejaron despertar.

España es víctima de su propia herencia, aparentemente cambiante pero en el fondo exactamente la misma. Parece ser que aún en nosotros queda la imagen nebulosa de aquel imperio donde el sol era aún más infinito que el horizonte del mar. Esa imagen se ha grabado en nosotros, los españoles, de manera triste, a veces cruel y peligrosa. De todo esto se dio cuenta una de las voces más importantes de ese mismo país del que tuvo que marcharse en el gélido enero de 1939: María Zambrano. España, de este modo, dejó de ser una ensoñación para convertirse en el centro articulatorio del pensamiento zambraniano. Por ello celebro que Galaxia Gutenberg haya iniciado el proceso de publicación de las Obras Completas de esta figura trascendental del pensamiento español, más silenciada de lo que debiera, por otro lado. Además, aparecen nuevas ediciones revisadas que eliminan las posibles erratas que distorsionaban el verdadero sentido de la obra zambraniana. La edición está dirigida por Jesús Moreno Sanz y cuenta con la colaboración de Sebastián Fenoy, María Luisa Maillard, Fernando Muñoz y Virginia Trueba. Este volumen tercero incluye los libros El hombre y lo divino, Persona y democracia, La España de Galdós, España, sueño y verdad, Los sueños y el tiempo, El sueño creador, La tumba de Antígona. Como puede verse, el tema del sueño es central en la mayor parte de los títulos incluidos en este volumen. Y es que España, más allá del sueño metafísico calderoniano, siempre estuvo hecha de ensoñación. Se sueña –que es una manera de desear- aquello que no se tiene, aquello que se ha perdido. Y España sabe muy bien de pérdidas y de deseos negados. Pienso ahora en Séneca, por ejemplo. En sus Cartas a Lucilio –que Zambrano se encarga de citar- escribía “Si quieres suprimir el temor, suprime la esperanza”. Ahí empezó la verdadera tragedia española: en su aniquilación de la espera. Séneca marcó el devenir del espíritu español y, posiblemente, el cristianismo hizo que ese estoicismo no se asimilara bien, provocando que esa extinción de la esperanza se convirtiera en una terrible resignación. Cuando vivimos bajo la resignación, tan sólo nos queda soñar. Es la huella que queda de estar vivos. Se sueña un futuro que ha quedado ahogado de pasado. Así sigue viviendo infelizmente España. Así lo escribía Zambrano en Persona y democracia:

 

El pasado pasa y se vive bajo ese peso; el tiempo transcurre externamente y sólo es sentido como monotonía y casi como materia. El tiempo, lo más fluido, se hace material, compacto. ¿Quién no ha sentido, en ciertas horas, este extraño condensarse del tiempo?

Nada pasa, o más bien, es la nada lo que pasa. Oprime el pasado dejando sentir su peso ligero y nada podemos discernir en él, nada podemos actualizar de su unidad compacta, como si todo acontecimiento desdichado o venturoso hubiera sido anulado en esa esfera inmóvil.

 

El tiempo y el sueño son dos constantes en las obras de Zambrano que se reúnen en este volumen III. Y es que el pensamiento zambraniano se inicia desde esa razón poética que mira dentro del hombre. La historia radica en el tiempo, pero también en el tiempo del hombre –aquello que tanto se asemeja a la intrahistoria de Unamuno- y ese mismo tiempo muestra algo terrible: la finitud. El hombre se siente acotado por el tiempo, le indica que algo de él siempre acabará. De ahí la necesidad imperiosa de aspirar a lo divino, condición indispensable de la eternidad. Así nació El hombre y lo divino, desde esa angustia de lo finito que lleva al ser humano a la búsqueda de sentido. Esta espiritualidad se convierte en la verdadera esencia del ser. Por ello el ser está en eterno tránsito hacia esa infinitud. Es la manera de sustituir la abolición de la espera –o la esperanza- por una necesidad de futuro. Quizá por eso siempre el hombre necesitara habitar el futuro, ya que éste es aquello que siempre sobrevivirá al hombre. El futuro es un estado de lejanías, infinito. Aspirar a él es aspirar a lo divino. Para ello el hombre debe atravesar la muerte, como los órficos. Platón ya decía que morir era ser iniciado, y ese mismo juego de palabras usaban los órficos con su teleutân (morir) y su teleîsthai (ser iniciado). Y estos preceptos, cuando la Iglesia vio que no contaminaban las bases del cristianismo, fueron acercados a la sociedad cristiana hasta asumir la vida de esta manera, irremediablemente. Ese acontecimiento irremediable, como denominé, aboca al hombre a la desaparición para alcanzar ese infinito. Escribe Zambrano en El hombre y lo divino:

 

Y aun para el cristiano la comunión no se consuma; no destruye definitivamente la diferencia que ha de soportarse, ese sufrir de Dios, de su lejanía, de su inaccesibilidad. Y, así, vino a surgir un tipo de cristiano desesperado ya de la comunión, cegado cada vez más por la muerte, hasta dejarse fascinar por ella; son los atraídos por la nada en busca del aniquilamiento, secreto último quizá del “quietismo” español y de todo quietismo declarado o encubierto: la desesperación de alcanzar una total, única comunión. Y la experiencia de esta imposibilidad, la aparición de la muerte, de la nada en quien Dios y el hombre se igualan, búsqueda, suicidio en la nada porque en ella ya no hay diferencia, como si ella fuese el fondo del abismo divino.

 

La angustia del tiempo se convierte, de este modo, en la anulación del hombre y su tiempo. Y esto se traslada directamente al tiempo de la historia, de la historia de todos los hombres, aquella que viene escrita en libros y que luego se interpreta, muchas veces, sin demasiado éxito. Los absolutismos pretenden arrancar el tiempo del hombre para nutrirse de él, apoderarse de él. ¿Qué sería de la historia española sin el tiempo? ¿Cómo puede sobrevivir un país que halla sus relojes cuando ha debido abolir la esperanza –es decir la existencia de futuro? El absolutismo, engendrado en el sueño de la totalidad y de la infinitud con ciertos tintes mesiánicos y divinos, se hizo con el tiempo para impedir la libertad íntima del hombre. Se construyó sobre él. Ese impedimento de libertad provocó algo terrible: el desconocimiento de su existencia. Desconocer la existencia del principio de libertad ha sido la verdadera tragedia de este melancólico país llamado España. Aniquilado su tiempo –de hecho, a título personal, diré que a veces parece que no transcurra nunca en la razón de su pensamiento-, sólo le quedó resignarse. Escribe Zambrano en Persona y democracia:

 

Para el ansia de establecer un poder que ordenara universalmente las cosas terrenas, el tiempo es el mayor enemigo, la perenne obsesión. No deja de ser un dato curioso, acerca de la sensibilidad de este momento, que el emperador Carlos V en su retiro en Yuste tuviera la obsesión de mantener el funcionamiento de los innumerables relojes que llenaban las habitaciones, en absoluta precisión y sincronismo.

La razón situaba sus verdades más allá del tiempo y la religión en la Eternidad. Y de las dos cosas habría de nutrirse el sueño del absolutismo: construir, no fuera del tiempo, sino sobre el tiempo.

 

Retener el tiempo para los absolutismos es, como dice Zambrano, una necesidad de que “esto sea así para siempre”. “Para siempre”, ¿acaso no es una manera vil de acercarse al futuro, de parecerse a él? ¿Acaso algo así ocurrió, día tras día, durante los terribles años de dictadura franquista? ¿Acaso ese “para siempre” no se ha inoculado y aún seguimos mirando, en parte, con sus ojos? Por ello Zambrano propone un regreso al tiempo, un reconocimiento de él como síntoma primero de su propia libertad. Los griegos tenían sus oráculos para sentirse prolongados en el tiempo y formar parte del futuro. Ir a Delfos era convertirse en presagio, un bello indicio de supervivencia. Zambrano encuentra ese tiempo dentro del hombre, unido a lo divino de quien siente nostalgia.

 

El pensamiento zambraniano que reúnen estos siete libros circunda estos temas. De ahí el acierto de la editorial de aunarlos en un mismo volumen. Es muy amplio el espectro filosófico y literario de Zambrano –todo en ella fue filosofía, pero todo, también, fue poesía, literatura de gran belleza- por ello cobra importancia esta división temática para entender su España –que es la nuestra-, su sueño, su misticismo y su realidad que sufre el tiempo y se resigna.

 

SELECCIÓN DE TEXTOS

 

Un límite como lo son los espejos que producen, más aún en lugar escondido o confinado, el espejismo de la ilimitación. Y en realidad conceden a la visión algo, sí, precioso, un medio distinto de visibilidad y, sobre todo, un medio apto como ninguno a la reflexión. Y una constatación. Las figuras en el espejo aligeradas, sin peso, imágenes, se aparecen como dotadas de entidad. Y si el espejo es metálico, si es del metal que parece contener luz propia –mientras que la plata parece estarla recibiendo como de una fuente, luna y agua un tanto temblorosa-, si es en el oro, la figura tiene carácter de aparición impar, sagrada. Impronta y sello perdurable de una luz que rebasa la luz solar; cambiante al fin, dada a ocultarse, a nublarse en cualquier momento, sujeta a la alteración, en fin, no invulnerable. La luz que irradia el oro es una dura, inexorable luz, inalterable, perdurable.

El hombre y lo divino

 

Entrar en nuestra soledad supone disponer del tiempo, movernos en él, y si se hace bien, saber usarlo. El riesgo del vivir humanamente es perder el tiempo que, en caso extremo, es matarlo, según en castellano se dice. Y tanto se pierde o se mata el tiempo, desentendiéndose excesivamente de lo que pasa en torno nuestro, como no entrando en soledad, no ensimismándose. Y el tiempo se nos pierde por no saber usarlo, por dejarnos llevar por él, o bien por olvidarnos de que existe y de que su existir es…pasar quedándose.

Persona y democracia

 

Y en esa mudez, en esa especie de retirada de la palabra, el escritor, el que la soporta, recibe algo así como  el germen de una palabra nueva y, con ella, el sello de su definitiva vocación.

España, sueño y verdad

 

Los sueños son fragmentos absolutos. Absolutos por su fijeza, y por brotar disparados en vista de la totalidad de la vida, del ser entero en la figura irrenunciable aún no habida.

No aparece la palabra en esta modalidad de soñar. La palabra despierta, y si se da dentro del sueño es como un aviso que llega de lejos y que deshace ese tramar que crea la estrofa de calumnia, y la desgarra en un punto. La palabra así viene de otra dimensión, o más bien de nada; la palabra suena sola, impersonal. Antes de venir de alguien, viene de un campo, de un reino.

El sueño creador

 

Pero mi historia es sangrienta. Toda, toda la historia está hecha con sangre, toda historia es de sangre, y las lágrimas no se ven. El llanto es como el agua, lava y no deja rastro. El tiempo, ¿qué importa? ¿No estoy yo aquí sin tiempo ya, y casi sin sangre, pero en virtud de una historia, enredada en una historia? Puede pasarse el tiempo, y la sangre no correr ya, pero si sangre hubo y corrió, sigue la historia deteniendo el tiempo, enredándolo, condenándolo. Condenándolo. Por eso no me muero, no me puedo morir hasta que no se me dé la razón de esta sangre y se vaya la historia, dejando vivir a la vida. Sólo viviendo se puede morir.

La tumba de Antígona

  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores