Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· México, ¿amenaza para Estados Unidos de América? (Visitas 2)
· Lu Xun: La mala hierba (Bartleby Editores, 2013) (Visitas 3)
· ¿De la tregua permanente a la tregua intermitente? (Visitas 2)
· Javier Egea: Poesía completa (Volumen II) (Visitas 2)
· Los jóvenes cristianos coptos de Egipto usan Facebook para reafirmar su identidad (Visitas 2)
· Amable Arias: La mano muerta (Lobo Sapiens, 2012) (Visitas 3)
· Mala, CD de Devendra Banhart (Visitas 1)
· Democracia y poder en México: pedagogía política frente a manipulación publicitaria (Visitas 3)
· Ecoparque de Trasmiera (Cantabria): la vida al ritmo de las mareas (Visitas 3)
· Vivir (y morir) en bermudas: Los descendientes, de Alex Payne (Visitas 1)
· El miedo a los árboles, La espada de Damocles, de Petros Márkaris (Visitas 3)
· Señores políticos, ajustemos cuentas (Visitas 3)
· Henry y Cato, de Iris Murdoch (Impedimenta, 2013) (Visitas 2)
· Kepa Murua: 1996-2004. Los pasos inciertos (milrazones, 2012) (Visitas 3)
· Pablo Ignacio de Dalmases: Viajes por las 19 Españas. Las huellas de los piratas en Fuerteventura (Visitas 2)
· Entrevista a Marcos Vilaseca, autor de Escritos mínimos (Visitas 1)
· Shame, película de Steve McQueen (Visitas 3)
· Insistencia en el canto. Una lectura de Epitafio / 18 Cantares de la patria amarga, de Yannis Ritsos (Visitas 2)
· Gracias, García Luna: el caso de Florence Cassez y las garantías democráticas en México (Visitas 1)
· Diagnostic, CD de Ibrahim Maalouf (Visitas 1)
· Wise Up Ghost, CD de Elvis Costello and The Roots (Visitas 2)
· Wrecking Ball, CD de Bruce Springsteen (Visitas 2)
· El mensaje del muerto, de Florence Marryat (Alba, 2012) (Visitas 1)
· Thoreau, Ortiz, De Negri, Ellsberg, Sulzberger, Bradlee, Manning, Snowden, et al (Visitas 3)
· Meredith Haaf: Dejad de lloriquear. Sobre una generación y sus problemas superfluos (Alpha Decay, 2012) (Visitas 1)
· Excursión al faro de Tramuntana (sa Dragonera, Mallorca) (Visitas 1)
· No, película de Pablo Larraín (Visitas 2)
· Simple, CD de Daan (Visitas 1)
· Zapatero en el laberinto de su estrategia (Visitas 1)
· Hartos de conflictos (Visitas 2)
· Río de la memoria. Una mirada lectora a la poesía de Marta López Vilar (Visitas 1)
· Honor, gestas y eternidad en el antiguo Japón: El samurái barbudo, de Kōda Rohan (Satori, 2012) (Visitas 2)
· Charlie Hebdo y los dos salafismos: los mecanismos de construcción del discurso identitario del Frente Nacional francés (Visitas 2)
· Despierta tus cinco sentidos en la Ribera del Duero (Visitas 1)
· Apoyo popular y lucha contra el narcotráfico: los casos de Brasil y México (Visitas 1)
· La pureza de intenciones y sus efectos balsámicos (Visitas 2)
· La gracia irremediable. Álvaro Pombo: poéticas de un estilo (Visitas 2)
· Poética o nombrar la transparencia (Visitas 2)
· Covers (1951-1964). Cultura, juventud y rebeldía: La América de los 50 y 60 inaugura una nueva sala en La Nau (Visitas 2)
· Segunda edición de la Zombies Walk de Paris (Visitas 1)
· El uso de civiles como escudos humanos por parte de Hamas (Visitas 2)
· Marc Antoni Broggi: Por una muerte apropiada (Anagrama, 2013) (Visitas 2)
· Acerca de la reseña de Justo Serna de Travesuras de la niña mala, obra de Mario Vargas Llosa (Visitas 1)
· Miguel Ángel Molfino: Y colorín, colorado, tu vida ha terminado (Visitas 2)
· Edward Thomas: Poesía completa (Visitas 1)
· The King of the Limbs, CD de Radiohead (Visitas 3)
· En kayak por Águilas (Murcia): de la Casica Verde a la Higuerica (Visitas 2)
· Searching for Sugar Man, CD de Sixto Rodríguez (Visitas 2)
· El estilo personal de Peña Nieto: un presidente y un gobierno le han devuelto el sentido a la política en México (Visitas 1)
· Alela Diane Wild Divine, CD de Alela Diane (Visitas 2)
· Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red (Visitas 2)
· La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención (Visitas 2)
· Nuevos datos sobre Casas Viejas a través del escrito de un testigo presencial (Visitas 1)
· Gloria, película de Sebastián Lelio (Visitas 2)
· José Fernando Siale DJangany: En el lapso de una ternura (Ediciones Carena, 2011) (Visitas 1)
· Madrid culpable (II) (Visitas 1)
· Madrid culpable (I) (Visitas 2)
· Letter to the Lord, CD de Irma (Visitas 3)
· La Alianza de Civilizaciones y el discurso culturalista de la izquierda (Visitas 2)
· ¿Realmente hay motivos para externalizar la gestión de un website? (Visitas 1)
· Problemas de los inmigrantes africanos en Europa (Visitas 1)
· El Havre (Le Havre), película de Aki Kaurismäki (Visitas 1)
· Ana María Navales: El final de una pasión (Visitas 2)
· Recomendación del vídeo clip Nocturnidad del grupo Innerve (Visitas 1)
· San Esteban de Gormaz (Visitas 2)
· ¡El populismo ha muerto, larga vida al populismo! (Visitas 2)
· La balcanización como modelo (Visitas 1)
· Fukushima. Vivir el desastre, de Takashi Sasaki (Satori, 2013) (Visitas 2)
· Banga, CD de Patti Smith (Visitas 3)
· Guía multimedia de Lisboa (Visitas 1)
· Entrevista a Francisco Javier Carballo, autor de Circo Ensayo (Visitas 2)
· La historia: caos, orden, proceso y contexto (Visitas 2)
· Django desencadenado. Tarantino, el southern y el inicio de la abolición de la esclavitud (Visitas 2)
· “Primero la paz y luego la política” (José Luis Rodríguez Zapatero) (Visitas 1)
· Entrevista a Francisco Catena, autor de Por el Cielo, Norma Jeane. El deseo concedido de Marilyn Monroe (Visitas 1)
· Mario Vargas Llosa y Fernando Savater en Buenos Aires: los ecos de una polémica absurda (Visitas 2)
· Zygmunt Bauman: Sobre la educación en un mundo líquido (Paidós, 2013) (Visitas 1)
· The Witmark Demos, CD de Bob Dylan (Visitas 3)
· La derecha y el patrón sectario (Visitas 1)
· Parque Natural de las Dunas de Corrubedo (Galicia) (Visitas 3)
· A Foot in the Door, CD de Pink Floyd (Visitas 3)
· Guía de Istria (Croacia) (Visitas 1)
· E. E. King: La guía de Dirk Quigby al más allá (Visitas 2)
· Álvaro Petit Zarzalejos: Once noches y nueve besos (Visitas 3)
· ¿Necesitan un nuevo partido los ciudadanos? (Visitas 1)
· México después de la pesadilla: los grandes temas de la campaña presidencial (Visitas 2)
· Next Day, CD de David Bowie (Visitas 1)
· Los ojos del tiempo: José Cereijo, Antología personal (Polibea, 2011) (Visitas 1)
· Tropas de El Salvador en Irak. 2003-200? (Visitas 2)
· Un presente retrospectivo: el peso de la herencia de la Guerra Civil en la inestablidad de la democracia española (Visitas 1)
· La retirada de las tropas salvadoreñas de Iraq: una historia sin fin concluyente (Visitas 2)
· Barack Obama: marea alta, marea baja (Visitas 2)
· El islam y los problemas de la representación (Visitas 1)
· Al shogún, lo que es del Shogún (Visitas 1)
· Adele 21, CD de Adele Atkins (Visitas 1)
· Unión, Progreso y Democracia (Visitas 2)
· Conflictos étnicos y gobernabilidad: Guinea Ecuatorial (Visitas 2)
· César debe morir, película de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani (Visitas 2)
· Cortos americanos (Visitas 1)
· Luis Antón del Olmet: Historias de asesinos, tahúres, daifas, borrachos, neuróticas y poetas (Visitas 1)
· Ángel Rupérez: Sensación de vértigo (Visitas 2)
· El partido de Fernando Savater y sus compañeros a la luz de la experiencia de Ciudadanos (Visitas 1)
· Ayaan Hirsi Ali y los límites del multiculturalismo (Visitas 2)
· Haruki Murakami: entre oriente y occidente (Visitas 2)
· Get Up, CD de Ben Harper (Visitas 1)
· María Zambrano ante el sueño de España: Obras Completas III (Galaxia Gutenberg, 2011) (Visitas 1)
· Old Ideas, CD de Leonard Cohen (Visitas 1)
· El proyecto de la España plural y los aliados políticos del partido socialista (Visitas 2)
· Estado y empresa: el caso de Repsol y la expropiación de YPF por Argentina (Visitas 1)
· El Dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia (Visitas 1)
· Vladímir Vysotski: Zona Desmilitarizada (Visitas 2)
· Kosovo y el pasado del futuro (Visitas 1)
· Let the Dog Drive Home, CD de Teitur (Visitas 1)
· Paul Preston: El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo (Debate, 2013) (Visitas 2)
· The Artist, película de Michel Hazanavicious (Visitas 2)
· El humanista Said (*) (Visitas 2)
· Obama (Visitas 1)
· Riesgos de la discordia en México (Visitas 2)
· Cuba: antes y después de la crisis de Castro. Alternativas para España (Visitas 2)
· Percepciones norteamericanas de las evoluciones políticas en América Latina (Visitas 2)
· Abandoneado, CD de Luis Caruana (Visitas 2)
· ¿Repensar el islam? (Visitas 2)
· Aquí, Smiley: El topo de Tomas Alfredson (Visitas 2)
· Los temores de Hugo Chávez al fuego amigo: del acoso a la oposición a evitar deserciones bolivarianas (Visitas 2)
· Medios de comunicación y globalización (Visitas 2)
· Pedro L. Angosto: Los vientos lóbregos (Visitas 2)
· José Paulino Ayuso: Ramón Gómez de la Serna: la vida dramatizada (Editum, 2012) (Visitas 1)
· La izquierda en México (Visitas 2)
· BCN Tourist. La mirada diferente de la Barcelona 100% (Visitas 1)
· Bolivia: ¿Quiénes están contra Álvaro García Linera? (Visitas 2)
· La enfermedad de Hugo Chávez y el gobierno de Venezuela (Visitas 2)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    Ols Ideas, CD de Leonard Cohen (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Captura de pantalla de la entrevista con Glenn Greenwald y Laura Poitras en 06 de junio 2013 (fuente: wikipedia)

Captura de pantalla de la entrevista con Glenn Greenwald y Laura Poitras en 06 de junio 2013 (fuente: wikipedia)

    AUTOR
Miguel Ángel Sánchez de Armas

    LUGAR DE NACIMIENTO
México

    BREVE CURRICULUM
Profesor – investigador en la Escuela de Periodismo del Departamento de Ciencias Sociales de la UPAEP – Puebla (México). Doctor en Comunicación por la Universidad de Sevilla. Líneas de investigación: comunicación y propaganda, historiografía de los medios y literatura y periodismo. Entre otros, es autor de Apuntes para una historia de la televisión mexicana, El enjambre y las abejas: ensayos sobre democracia y comunicación y En estado de gracia. Conversaciones con Edmundo Valadés

    BLOG
www.sanchezdearmas.mx

    DIRECCIÓN TWITTER
@sanchezdearmas

    E-MAIL
juegodeojos@gmail.com



Miguel Ángel Sánchez de Armas

Miguel Ángel Sánchez de Armas


Tribuna/Tribuna libre
Thoreau, Ortiz, De Negri, Ellsberg, Sulzberger, Bradlee, Manning, Snowden, et al
Por Miguel Ángel Sánchez de Armas, miércoles, 16 de octubre de 2013
Ahora que las historias de espías y tenebras internacionales están de moda, no está de más recordar que ningún país del mundo puede arrojar la primera piedra en esto de estar libre del pecado de meter las narices en los asuntos de los vecinos. Los nombres de Andrés G. García, Ramón P. De Negri, Teódulo R. Beltrán, Jesús M. Arreola y Juan T. Burns no dirán nada al lector moderno, pero a principios del pasado siglo eran dinámicos James Bond infiltrados en los Estados Unidos al servicio, sí, del gobierno mexicano.

Este quinteto operaba bajo cubierta diplomática –como hoy los chicos de la KGB, de la CIA, del MI5 o del G2- y tenía a su cargo desactivar las células de revoltosos que conspiraban contra el supremo gobierno al norte del Río Bravo. Está documentada la operación de una “Agencia Mexicana de Investigaciones” que sirvió tanto a Díaz como a Madero. En una poco conocida y fascinante investigación de Michael M. Smith se detallan los operativos de la inteligencia mexicana en territorio gringo. Nuestros agentes desarrollaron notables capacidades “para enviar y decodificar mensajes, interceptar comunicaciones postales y telegráficas, sobornar a funcionarios públicos y periodistas, infiltrar grupos rivales y organizar y dirigir campañas de propaganda y desinformación”.

 

O sea, que en todas partes se cuecen habas. Más sobre esta apasionante historia en próximas entregas de JdO. Hoy lo que me interesa comentar es un desfase que ocasionalmente se da en las tareas de espionaje: cuando un agente cobra conciencia y siente que su primer deber es con la patria y no con la agencia que lo contrató y hace públicas sus tareas para escándalo de la sociedad… o del mundo, como en el caso actual de Edward Snowden.

 

Pero quisiera aproximarme al tema por la vía larga que pasa por momentos clave de la historia reciente:

 

En un insólito momento de sinceridad –o de cinismo- el  implacable general Curtis LeMay confió a Robert S. MacNamara: “Si hubiéramos perdido la guerra… ¡seríamos nosotros los acusados en el banquillo en Nurenberg!”

 

Como jefe de la fuerza aérea durante la segunda guerra, LeMay ordenó arrasar Tokio con bombas incendiarias cuando era claro que el país asiático había sido derrotado, y fue instrumental en el proyecto para lanzar bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. MacNamara recuerda la conversación en La niebla de la guerra, el documental en el que expurga sus pecados al final de su vida.

 

Este ejemplo me sirve para traer a colación una obviedad: los vencedores escriben la historia. Paul Revere es el héroe epónimo de la guerra de independencia estadounidense, pero para los ingleses fue un traidor que merecía la horca; nuestra Corregidora de Querétaro fue heroína entre los alzados mientras que los vencidos con presteza e incluso alegría le hubieran aplicado el garrote vil. Henry Thoreau se negó a pagar impuestos a un gobierno promotor de la esclavitud y agresor de naciones débiles como México y fue echado a un calabozo. Si los estados del sur hubiesen ganado la guerra civil y nuestro vecino hoy se llamara Estados Confederados de América, Thoreau sería tanto o más satanizado que Porfirio Díaz en nuestras maniqueas clases de historia, pero como esto no fue así se le tiene en el altar de los padres de la patria en la nación que hoy persigue con ferocidad a otro disidente, de apellido Snowden.

 

Daniel Ellsberg fue un experto en inteligencia quien al igual que Bradley Manning y Edward Snowden pensó que su primer deber era con su país y dio a conocer los “papeles del Pentágono”, el informe secreto que detalla los pormenores de la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam. El dueño y editor del New York Times, Arthur Sulzberger -a quien apodaban “Punch”- los publicó pese a las amenazas del Departamento de Justicia y las advertencias de sus propios abogados, pues estaba convencido de que el primer deber del editor es con la libertad de expresión, no con la burocracia en el poder. En el frente interno, los periodistas libraron una batalla campal para convencer a los leguleyos y a los administradores de que tenían la obligación de dar a conocer esos materiales a la ciudadanía. En un episodio que dibuja la situación al interior del diario, Punch despidió de manera fulminante a su abogado de casi treinta años cuando éste se negó a sostener en los tribunales la postura del rotativo.

 

El diferendo sobre lo que es de interés público y lo que debe mantenerse en reserva por razones de “seguridad nacional” llevó a un juez a imponer por primera vez en la historia de los EUA un embargo judicial a informaciones en poder de la prensa. En el juicio subsiguiente sobre los documentos secretos, Sulzberger y los editores del Times descubrieron que el Pentágono había clasificado como “secreto” incluso los informes meteorológicos bajo la lógica de que el enemigo los podría utilizar para predecir las misiones de bombardeo sobre Norvietnam. ¡Hágame el refabrón cavor!

 

Unos años después la propietaria y editora del Washington Post, Katharine Graham, y el director del diario, Ben Bradlee, decidieron no quitar el dedo del renglón en un caso confuso y aparentemente inocuo: el allanamiento de oficinas del partido demócrata en un edificio llamado Watergate. No exagero si digo que todo el gobierno lanzó advertencias al Post de que estaba incursionando en terrenos harto peligrosos, mientras que grupos privados e incluso otros medios de comunicación dijeron en privado a la dueña que estaba poniendo en riesgo su empresa en un asunto sin importancia. Bien, es de sobra sabido cuál fue el desenlace de Watergate: la primera renuncia de un Presidente de Estados Unidos. No sugiero que el Post haya derrocado a Nixon; pero sin duda su perseverancia en obtener y divulgar detalles del incidente aceleró el proceso de supuración política que puso al gobierno contra la pared y detonó las consecuencias conocidas.

 

Es en este contexto en que debemos analizar los casos de los “desveladores de secretos” que tienen a Washington con el grito en el cielo. El gobierno que armó a la contra en Nicaragua, que financió a los freedom fighters en Afganistán, que puso en el trono al Sha, que derrocó a Grau San Martín en Cuba, a Bautista en Nicaragua y a Arbenz en Guatemala; que fue pillado espiando a sus ciudadanos y un etcétera de monerías diabólicas más largo que la Cuaresma, es el mismo que persiguió a Ellsberg, que puso en operación los campos de concentración en Abu Dhabi y en Guantánamo, que tiene sometido a juicio Manning y que advierte sin rodeos a Moscú y a Pekín que ejercerá represalias si dan asilo al “traidor” Snowden. Si, Dios no lo permita, el gobierno de Obama colapsara por cualquier razón, tenga usted por seguro que esos personajes pasarían a engalanar los corredores de los héroes y sus nombres serían grabados en letras de oro en los muros del Capitolio. Pero hoy son execrables enemigos de la patria.

 

¿Exagero? Martin Luther King fue la bête noire del establishment estadounidense. El siniestro Hoover lo tuvo en la mira y murió asesinado, pero hoy es recordado como uno de los grandes héroes de la historia de los EUA. Carter le otorgó póstumamente la Medalla Presidencial de la Libertad en 1977; desde 1986 el Día de Martin Luther King es fiesta nacional y en 2004 se le otorgó la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos.

 

O sea que si el tiempo todo lo pone en su lugar, pasadas algunas décadas podremos ver a los Manning, a los Snowden y a los Ellsberg en los libros de texto como ejemplos para la juventud.

 

Amén.

 

Los papeles del Pentágono

 

Ya que estamos en esto, una breve ficha de aquel sumario. Se trata de un expediente de siete mil páginas en 47 volúmenes oficialmente titulado Historia del Proceso Estadounidense de Toma de Decisiones de Política sobre Vietnam: 1945 – 1967. Fue comisionado en 1967 por Robert S. McNamara, secretario de la Defensa de Kennedy a la Rand Corporation, para entender el por qué del involucramiento norteamericano en Vietnam.

 

 Daniel Ellsberg tuvo a su cargo la redacción de un capítulo del informe y cuando tiempo después conoció la totalidad del documento, se convenció de que era su deber hacer público ese testimonio de décadas de mentiras, errores, decepciones y carnicerías del gobierno de su país. A finales de marzo de 1971, entregó una copia a un periodista del New York Times a quien había conocido en Vietnam.

 

Durante 17 días -del domingo 13 al miércoles 30 de junio- el futuro de las relaciones entre la prensa y el Estado en los EUA se mantuvo en la incertidumbre. Por la tarde de este último día la Suprema Corte de Justicia desestimó, en votación de 6 a 3, los alegatos del gobierno de que la publicación del expediente fuera perjudicial para la seguridad nacional del país, declaró injustificado el embargo precautorio y autorizó al Times a publicar la serie. Esta decisión sería pivotal para el equilibrio futuro entre la legítima necesidad del gobierno de recurrir a la secrecía en tiempos de guerra y la legítima necesidad de la comunidad de enterarse de las acciones de su gobierno.

 

Molcajete…

 

Años después, en sus memorias, Ben Bradlee recordaría así el episodio Watergate: “Un periódico que se mantuvo firme ante cargos de traición. Un periódico que no vaciló al ser acusado por el Presidente, por la Suprema Corte, por el Procurador General y por un insignificante Subprocurador. Un periódico que mantuvo la frente en alto, comprometido firmemente con sus principios”. Y sobre los protagonistas de la saga: “Richard Nixon fue deshonrado y destruido, relegado a su muy particular infierno, obligado a renunciar para evitar el desafuero y sin nadie a quien culpar salvo a sí mismo. Los fanáticos –Charles Colson, John Ehrlichman, H. R. Haldeman, Howard Hunt y Gordon Liddy- cayeron en desgracia y en prisión, acabados por su idea de que estaban por encima de la ley y por la arrogancia que compartían con Nixon. Los aficionados –mojigatos veteranos de los negocios, como el procurador general John Mitchell y el secretario de Comercio Maurice Stans y los imberbes neófitos como John Dean, Dwight Chapin, Donald Segretti, Egil Krogj y Jeb Magruder- fueron víctimas de su propia ambición desmedida. Mas para los políticos que se montaron en la ola hacia Washington después de Watergate, las lecciones que parecieron haber aprendido se han reducido a ésta: no hay que dejarse atrapar.” He aquí la paradoja.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores