Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· Mala, CD de Devendra Banhart (Visitas 1)
· Entrevista a Pere Puiggròs, autor de Huevos Ana (Visitas 1)
· Madrid culpable (II) (Visitas 2)
· Dacia Maraini: La larga vida de Marianna Ucrìa (Galaxia Gutenberg, 2013) (Visitas 2)
· Entrevista a Ricardo Rabella, autor de El tren está por pasar (Visitas 2)
· La noche más oscura (Zero Dark Thirty), película de Kathryn Bigelow (Visitas 2)
· Nuevos datos sobre Casas Viejas a través del escrito de un testigo presencial (Visitas 1)
· Acerca de la reseña de Justo Serna de Travesuras de la niña mala, obra de Mario Vargas Llosa (Visitas 2)
· Percepciones norteamericanas de las evoluciones políticas en América Latina (Visitas 1)
· Las raíces de la demagogia sectaria de la izquierda gubernamental (Visitas 2)
· Searching for Sugar Man, CD de Sixto Rodríguez (Visitas 6)
· Problemas de los inmigrantes africanos en Europa (Visitas 2)
· Abandoneado, CD de Luis Caruana (Visitas 1)
· Gracias, García Luna: el caso de Florence Cassez y las garantías democráticas en México (Visitas 2)
· En Venezuela todos son derechos y humanos (Visitas 2)
· Haruki Murakami: entre oriente y occidente (Visitas 1)
· ¿Repensar el islam? (Visitas 1)
· Álvaro Petit Zarzalejos: Once noches y nueve besos (Visitas 1)
· Aquí, Smiley: El topo de Tomas Alfredson (Visitas 1)
· Adele 21, CD de Adele Atkins (Visitas 2)
· El Dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia (Visitas 2)
· Roberto Arlt: El criador de gorilas (Ediciones del Viento, 2012) (Visitas 1)
· Zygmunt Bauman: Sobre la educación en un mundo líquido (Paidós, 2013) (Visitas 1)
· Segovia: la Ruta del Whisky empieza a orillas del Eresma (Visitas 2)
· Los temores de Hugo Chávez al fuego amigo: del acoso a la oposición a evitar deserciones bolivarianas (Visitas 1)
· Vladímir Vysotski: Zona Desmilitarizada (Visitas 1)
· Medios de comunicación y globalización (Visitas 1)
· Apoyo popular y lucha contra el narcotráfico: los casos de Brasil y México (Visitas 1)
· La balcanización como modelo (Visitas 2)
· Paul Preston: El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo (Debate, 2013) (Visitas 1)
· Una extraña historia al este del río, de Nagai Kafū (Satori, 2012) (Visitas 4)
· Estado y empresa: el caso de Repsol y la expropiación de YPF por Argentina (Visitas 1)
· Guía de Istria (Croacia) (Visitas 1)
· Un presente retrospectivo: el peso de la herencia de la Guerra Civil en la inestablidad de la democracia española (Visitas 2)
· América Latina y las revueltas del Norte de África (Visitas 2)
· Entrevista a Francisco Catena, autor de Por el Cielo, Norma Jeane. El deseo concedido de Marilyn Monroe (Visitas 3)
· Entrevista a Merche Rodríguez, autora de Colgados ;-) Emociones en la red: "Quedarse en la Red no conduce a nada positivo" (Visitas 6)
· “Primero la paz y luego la política” (José Luis Rodríguez Zapatero) (Visitas 2)
· Ovidio mira el Danubio (Visitas 2)
· Cortos americanos (Visitas 2)
· El espejismo de la igualdad en el ámbito laboral español (Visitas 1)
· El islam y los problemas de la representación (Visitas 2)
· La buena memoria (Visitas 1)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    I Love Your Glasses, CD de Russian Red (crítica de Francisco Fuster)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario







Opinión/Editorial
La buena memoria
Por ojosdepapel, miércoles, 3 de mayo de 2006
El pasado 28 de abril el Congreso de los Diputados español aprobó, por 172 votos (del PSOE y los grupos minoritarios) frente a 131 (del PP), una proposición de ley que consagra 2006 como Año de la Memoria Histórica. En dicha proposición se dispone el “homenaje y reconocimiento” de aquellos que perdieron la vida en la Guerra Civil, los exilados y los perseguidos y reprimidos por el franquismo. Se establece que el “antecedente de la Constitución de 1978” fue la Segunda República, que la “Constitución de 1931 fue también la primera que abordó el reconocimiento de derechos sociales y económicos las bases de lo que hoy conocemos como Estado de bienestar” e, igualmente, que aquélla sentó las bases para “resolver el problema de la articulación territorial de España mediante el sistema de estatutos de Autonomía”.
Efectivamente, la Segunda República constituyó, en cuanto a experiencia histórica, el antecedente del actual sistema democrático, pues el franquismo, por su naturaleza dictatorial, no lo puede ser. Esto sería sentar una obviedad si no fuera porque el adjetivo tiene en el texto legal aprobado por el Congreso otro sentido, el de hecho previo cuya existencia explica lo posterior, es decir, la Constitución de 1978. Sin embargo, no lo fue así, al menos del todo. El régimen republicano, que tantas ilusiones despertó en la sociedad, se convirtió en un fracaso histórico en tanto en cuanto acabó en una cruentísima guerra civil.

Fue, pues, la Guerra Civil española (1936-1939), la división de los españoles a que dio lugar el conflicto bélico, lo que verdaderamente constituyó el “antecedente”, el factor que se consideró determinante a la hora de redactar y consensuar el entramado constitucional pactado en 1978. Así, los padres de la Constitución buscaron la fórmula legal para evitar el retorno de la discordia civil entre los españoles construyendo una democracia representativa que canalizara los conflictos y diera salida a los problemas que pudieran surgir en el futuro, haciendo todo lo posible por evitar la posibilidad de una nueva confrontación civil. No hubo, en modo alguno amnesia, no se ignoraron los hechos, ni la Segunda República ni la Guerra Civil ni el franquismo, al contrario, el pasado estuvo muy presente entre los líderes y fuerzas políticas que participaron en la redacción de la actual Norma Suprema.

Es cierto que se pagó un precio, que se decidió expresamente echar en olvido todo lo que supusiera un ajuste de cuentas, por legítimas y justas que fueran las reclamaciones de los represaliados respecto a la cruel y cerril dictadura franquista. Así comenzó a plantearse en los términos de la Política de Reconciliación Nacional aprobada por el Partido Comunista de España en los sesenta. También conviene recordar que esa decisión permitió la salida de la cárcel de gran número de terroristas de ETA y de otros procedentes de las filas de la extrema izquierda. Esa resolución consciente de echar en olvido contribuyó decisivamente a que el sistema pudiera dar sus primeros pasos en medio de la ofensiva del terrorismo nacionalista vasco, la ultraderecha y la amenaza golpista de determinados sectores del Ejército. Es decir, fue una determinación inteligente y adecuada, si se tiene en cuenta cómo esos obstáculos que se cernían corroboraban la idea de que había que acabar con la división cainita entre los españoles.

Con todo, lo peor de la proposición salida de la Cámara Baja es la voluntad de establecer cuál es la verdadera “memoria histórica” --concepto de por sí contradictorio en sus términos— por Ley, algo que hace sospechar con fundamento que detrás de la propuesta parlamentaria apoyada por la izquierda existe una intención política que no va tanto en dirección de recordar y homenajear a los que fueron víctimas en la contienda civil y del franquismo, y de solemnizar los valores democráticos, cuento en transformar la historia en un instrumento más de la acción política para deslegitimar a los que se consideran “herederos” del franquismo, es decir, la actual derecha democrática.

Es curioso, por contraste, que nada se reproche a los verdaderos allegados de los franquistas, muchos de ellos familiares, que se aprovecharon de las circunstancias para hacer negocios y escalar en el aparato del régimen, simplemente porque hoy en día se alinean en partidos o medios de comunicación afines a la izquierda, mientras que otros, que han arriesgado su vida diariamente en el País Vasco y el resto de España por defender la democracia frente al totalitarismo nacionalista encabezado por ETA, sean motejados de “fascistas”. Esta es una de las razones --esta vez sí que histórica-- de que tras la propuesta aprobada por el Congreso todo apeste a tergiversación y manipulación de una causa legítima y justa.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores