Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· La obra Cerrando el círculo, de José Luis Villar nos propone un regreso al humanismo pleno (Visitas 1)
· José Fernando Siale DJangany: En el lapso de una ternura (Ediciones Carena, 2011) (Visitas 2)
· Plàcid Garcia-Planas: Como un ángel sin permiso. Alucinación en Kandahar: Velvet Underground (Visitas 1)
· Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar), película de Philippe Falardeau (Visitas 1)
· Y las cucharillas eran de Woolworths, de Barbara Comyns (Alba, 2012) (Visitas 1)
· Bas As Me, CD de Tom Waits (Visitas 1)
· Corrupción y derechos humanos en Argentina: un cocktail explosivo con trasfondo electoral (Visitas 1)
· Dinu Flamand: En la cuerda de tender (Visitas 2)
· Mario Luzi: Honor de la verdad (Visitas 1)
· El sombrero del cura, de Emilio de Marchi, novela precursora del ‘giallo’ italiano, vuelve a publicarse en España más de un siglo después (Visitas 1)
· Apoyo popular y lucha contra el narcotráfico: los casos de Brasil y México (Visitas 1)
· Después de la batalla de Génova (Visitas 1)
· Galileo y su viaje al centro del Infierno (Visitas 1)
· Next Day, CD de David Bowie (Visitas 1)
· Flores que esperan el frío de Esther Muntañola (Visitas 1)
· Ciudadanos de Cataluña: el principio del fin del discurso identitario (Visitas 1)
· José Cereijo, poeta del silencio (Visitas 1)
· Ediciones Carena se presenta en el País Vasco (Visitas 2)
· Peña Nieto (Visitas 1)
· Pacto o conflicto en México (Visitas 2)
· Entrevista a Plàcid Garcia-Planas, autor de Como un ángel sin permiso. Cómo vendemos misiles, los disparamos y enterramos a los muertos (Visitas 1)
· El cine útil: Las películas de 2011 (Visitas 1)
· Tomboy, película de Céline Sciamma (Visitas 1)
· Cabrera: el último paraíso del Mediterráneo (Visitas 1)
· Gentle Spirit, CD de Jonathan Wilson (Visitas 1)
· El derecho a decidir. Las consecuencias estratégicas del secesionismo catalán (Visitas 1)
· Cyborgs (Visitas 1)
· The Walking Dead. Apocalipsis zombi ya (Errata Naturae, 2012) (Visitas 1)
· Epistolario de María Zambrano a Gregorio del Campo (Visitas 1)
· Yokai, monstruos y fantasmas en Japón, de Andrés Pérez Riobó y Chiyo Chida (Satori, 2012) (Visitas 2)
· Historia e imaginación. Conversación con Justo Serna (Visitas 1)
· Entrevista a Francisco Cárdenas, autor de Es mi hija (Visitas 1)
· El dibujo y la palabra: Dibujos y fragmentos póstumos de Baudelaire (Sexto Piso, 2012) (Visitas 1)
· Here, CD de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros (Visitas 2)
· México: pactar o destruir (Visitas 1)
· Guía de Copenhague (Visitas 1)
· El pacto como pretexto en la perspectiva de la evolución política mexicana desde 1968. México. Por los caminos de Sancho (Visitas 1)
· Estado y empresa: el caso de Repsol y la expropiación de YPF por Argentina (Visitas 1)
· Let the Dog Drive Home, CD de Teitur (Visitas 1)
· Flexibilidad laboral frente a despidos (Visitas 1)
· Jóvenes (Visitas 1)
· La modernización del discurso identitario del Frente Nacional francés de Le Pen (Visitas 2)
· Get Up, CD de Ben Harper (Visitas 1)
· María Zambrano ante el sueño de España: Obras Completas III (Galaxia Gutenberg, 2011) (Visitas 2)
· Pecados y milagros, CD de Lila Downs (Visitas 1)
· Luis Anguita Juega como fenómeno extraliterario. Un autor en busca de la esperanza (Visitas 1)
· El futuro de Cuba (Visitas 2)
· Narrar el sentido de la vida: La cabeza en llamas, de Luis Mateo Díez (Galaxia Gutenberg, 2012) (Visitas 1)
· W. S. Merwin: Perdurable compañía (Visitas 1)
· Amor bajo el espino blanco, película de Zhang Yimou (Visitas 1)
· Kiseki (Milagro), película de Hirokazu Kore-Eda (Visitas 1)
· Guía de Istria (Croacia) (Visitas 1)
· José Paulino Ayuso: Ramón Gómez de la Serna: la vida dramatizada (Editum, 2012) (Visitas 2)
· Otras mirada teológicas: Juan José Tamayo, Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo ( Herder, 2012) (Visitas 1)
· La penúltima catástrofe ecológica en Galicia (Visitas 2)
· Pax (Visitas 1)
· Outside Society, CD de Patti Smith (Visitas 1)
· BCN Tourist. La mirada diferente de la Barcelona 100% (Visitas 1)
· Asturias, desde Cudillero, por la Ruta de las Casonas Indianas (Visitas 1)
· Campo Lameiro (Pontevedra): corazón de piedra (Visitas 1)
· Entrevista a Luis Viejo, autor de Ausencias (Visitas 1)
· Entrevista a Fernando Siale, autor de En el lapso de una ternura (Visitas 1)
· Goodbye, Punch (Visitas 1)
· Intolerancia (Visitas 1)
· Los jóvenes cristianos coptos de Egipto usan Facebook para reafirmar su identidad (Visitas 1)
· La puerta, de Natsume Sōseki (Impedimenta, 2012) (Visitas 2)
· Tempest, CD de Bob Dylan (Visitas 1)
· Boardwalk Empire (Terence Winter, 2010): whisky y ambición (Visitas 1)
· Agresiones al Camino de Santiago: ahora en Logroño (Visitas 2)
· Recomendación literaria (Visitas 2)
· Manuel Arce: Aforismos (Visitas 1)
· Zapatero en el laberinto de su estrategia (Visitas 1)
· El árbol de la vida (The Tree of Life), película de Terrence Malick (Visitas 1)
· Frédéric Martel: Cultura Mainstream. Cómo nacen los fenómenos de masas (Taurus, 2011) (Visitas 2)
· Dacia Maraini: La larga vida de Marianna Ucrìa (Galaxia Gutenberg, 2013) (Visitas 1)
· La noche más oscura (Zero Dark Thirty), película de Kathryn Bigelow (Visitas 1)
· Studio 60 de Aaron Sorkin. Sobre televisión (Visitas 1)
· Entrevista a Ricardo Rabella, autor de El tren está por pasar (Visitas 1)
· El estilo personal de Peña Nieto: un presidente y un gobierno le han devuelto el sentido a la política en México (Visitas 1)
· El Havre (Le Havre), película de Aki Kaurismäki (Visitas 1)
· Inma Chacón: Arcanos (Visitas 1)
· Recomendación del vídeo clip Nocturnidad del grupo Innerve (Visitas 1)
· Wrecking Ball, CD de Bruce Springsteen (Visitas 1)
· La derecha y el patrón sectario (Visitas 1)
· En Venezuela todos son derechos y humanos (Visitas 1)
· Segovia: la Ruta del Whisky empieza a orillas del Eresma (Visitas 1)
· Al shogún, lo que es del Shogún (Visitas 1)
· Hacia la gran coalición (Visitas 1)
· El Mago de Xalapa (Visitas 1)
· Los nombres del árbol. Apuntes en torno a El árbol de la vida, de Terrence Malick (Visitas 1)
· África y los retos de la globalización (Visitas 1)
· Un voto por "Crash" (Visitas 1)
· Mala, CD de Devendra Banhart (Visitas 1)
· Huida hacia adelante (Visitas 1)
· Diagnostic, CD de Ibrahim Maalouf (Visitas 1)
· Simple, CD de Daan (Visitas 1)
· Sin olvido, sin rencor. Jorge Semprún (Visitas 1)
· Somewhere, película de Sofía Coppola (Visitas 1)
· La pureza de intenciones y sus efectos balsámicos (Visitas 1)
· Nuevos datos sobre Casas Viejas a través del escrito de un testigo presencial (Visitas 1)
· ¿De la tregua permanente a la tregua intermitente? (Visitas 1)
· Acerca de la reseña de Justo Serna de Travesuras de la niña mala, obra de Mario Vargas Llosa (Visitas 1)
· Covers (1951-1964). Cultura, juventud y rebeldía: La América de los 50 y 60 inaugura una nueva sala en La Nau (Visitas 1)
· 2 x intro: Patti Smith y un vestido color azafrán (Visitas 1)
· Miguel Ángel Molfino: Y colorín, colorado, tu vida ha terminado (Visitas 1)
· El uso de civiles como escudos humanos por parte de Hamas (Visitas 1)
· Madrid culpable (II) (Visitas 1)
· En kayak por Águilas (Murcia): de la Casica Verde a la Higuerica (Visitas 1)
· Alela Diane Wild Divine, CD de Alela Diane (Visitas 1)
· Sobre péndulos en América Latina (Visitas 1)
· Vivir (y morir) en bermudas: Los descendientes, de Alex Payne (Visitas 1)
· La ciudad de la niebla: a propósito de la reedición de Londres (Reino de Cordelia, 2012), de Julio Camba (Visitas 1)
· Guía multimedia de Lisboa (Visitas 1)
· Problemas de los inmigrantes africanos en Europa (Visitas 1)
· Tyrannosaur (Redención), película de Paddy Cosidine (Visitas 1)
· Las raíces de la demagogia sectaria de la izquierda gubernamental (Visitas 1)
· Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson: un “nuevo” clásico de la literatura estadounidense del siglo XX (Minúscula, 2012) (Visitas 1)
· Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red (Visitas 1)
· Federico de Onís: Antología de la poesía española e hispanoamericana (1882-1932) (Renacimiento, 2012) (Visitas 1)
· Gloria, película de Sebastián Lelio (Visitas 1)
· La caza, película de Thomas Vinterberg (Visitas 1)
· La farsa valenciana. Los personajes del drama (Visitas 1)
· Madrid culpable (I) (Visitas 1)
· Entrevista a Maribel Juan Fernández, autora de Ruperta (Visitas 1)
· De censuras, chalados y cartas indianas (Visitas 1)
· La cabeza del profesor Dowell, de Aleksandr R. Beliáiev (Alba, 2013) (Visitas 1)
· Entrevista a Blas Gallego, autor de Donde anidan los sueños (Visitas 1)
· La Alianza de Civilizaciones y el discurso culturalista de la izquierda (Visitas 1)
· Poética o nombrar la transparencia (Visitas 1)
· La balcanización como modelo (Visitas 1)
· Django desencadenado. Tarantino, el southern y el inicio de la abolición de la esclavitud (Visitas 1)
  • Novedades

  • Cine

  • Sugerencias

  • Música

    Letter to the Lord, CD de Irma (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

  • Blog

  • Creación

  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Quentin Tarantino: <i>Django desencadenado</i> (2012)

Quentin Tarantino: Django desencadenado (2012)

    GÉNERO
Cine

    TEMA
Crítica de la película Django desencadenado, del director Quentin Tarantino (por María Verchili)

    TÍTULO ORIGINAL
Django Unchained

    OTROS DATOS
Guion: Q. Tarantino. País: EEUU. Año: 2012. Duración: 165 minutos. Género: Western. Interpretación: Jamie Foxx (Django), Christoph Waltz (Dr. King Schultz), Leonardo DiCaprio (Calvin Candie), Kerry Washington (Brommhilda), Samuel L. Jackson (Stephen), Walton Goggins (Billy Crash), Dennis Christopher (Leonide Moguy), Don Johnson (Big Daddy). Producción: P. Savone, S. Sher y R. Hudlin. Fotografía: Robert Richardson. Montaje: Fred Raskin. Diseño de producción: J. M Riva. Vestuario: Sharen Davis



María Verchili es Licenciada en Derecho y Humanidades

María Verchili es Licenciada en Derecho y Humanidades


















Magazine/Cine y otras artes
Django desencadenado. Tarantino, el southern y el inicio de la abolición de la esclavitud
Por María Verchili, lunes, 3 de junio de 2013
Como siempre, la última película de Tarantino despierta en algunos unos irreprimibles deseos de visionarla, y en otros la consabida crítica a la sangre fácil y el frenesí popular. Yo me coloco de entrada, como premisa para los lectores de este comentario, en el primer grupo. Me gusta mucho el cine de Quentin Tarantino. Y desde esta postura me acerco a la película en relación con el universo del director. Porque, y sobre esta cuestión no creo que pueda caber demasiada discusión, Tarantino es poseedor de un universo cinematográfico propio, pese a lo muy manido del calificativo. Lo tiene. Así como un lenguaje narrativo formalmente muy definido y característico sobre el que volveré a lo largo de esta reseña.



Hace tiempo que Tarantino decía que tenía muchas ganas de probar con ese género tan genuinamente americano que es el western, aunque él se refiere a la película como un southern. Quizá porque el western que ha compuesto Tarantino sirve de vehículo de expresión a una temática fundamentalmente ajena al género. Tarantino reflexiona sobre la historia norteamericana, sobre uno de sus episodios más oscuros, cuyas consecuencias históricas llegan hasta la segunda mitad del siglo XX y la lucha por los derechos civiles de los negros. El sistema esclavista y su profunda implantación en el deep South norteamericano se pone en escena a la manera del director: un esclavo que ha ganado su libertad de manera inesperada, Django –Jamie Foxx- comienza un implacable plan de venganza con el fin último de liberar a su mujer. En el inicio del film, en sus primeras secuencias con los títulos de crédito, y Django caminando encadenado por un pedregoso desierto junto a otros tres compañeros de cautiverio, con el tema musical “Django” anunciando tristemente su  destino en alguna explotación texana, nada hace presagiar que apenas en el minuto cuatro de metraje ese destino quedará irreversiblemente modificado. Un cazarrecompensas de origen alemán, el Dr. Shulz – Christopher Waltz- que ejecuta una orden de busca y captura contra los hermanos Speck, sus captores, con un resuelto conocimiento de las leyes penales norteamericanas, va a reclutarlo en su persecución de tres asesinos condenados. Estamos en 1858, dos años antes del estallido de la Guerra civil americana, en algún lugar de Texas.

 

Tarantino, fiel a su estilo y a sus mitos cinematográficos, se inspira a nivel formal en el spaguetti wetern, ese subgénero que dio en los años setenta del siglo pasado películas ásperas, sucias, fronterizas e intensas de la mano de directores como Sergio Leone, y con actores muy duros como Clint Eastwood. También en el cine de Sam Peckinpah, otro de esos directores casi de culto, que firmó el magnífico western otoñal Grupo salvaje, alejado de los clásicos americanos del género firmados por directores como Howard Hawks o John Ford, aunque es sabido que una de las películas favoritas de Tarantino es Rio Bravo. Y por cierto que en el film  utiliza esas hermosas secuencias de sus protagonistas cabalgando entre las montañas al atardecer que recuerdan a los maestros.

 

No puedo pasar por alto ese característico humor “tarantinesco”, utilizado como vehículo de expresión y crítica, colocando a su protagonista, un esclavo negro, en el rol de justiciero, valeroso y vengativo, un asesino de blancos esclavistas del Sur, dueño de su destino. Así lo hizo también en su anterior película Malditos bastardos, en la que un  comando judío mata-nazis, asesinaba sin piedad al enemigo alemán, comandado por  el teniente Aldo  Raine, que tenía por costumbre arrancar las cabelleras de sus víctimas al estilo apache. Tarantino se mofa del tratamiento más generalizado en el cine de estos caracteres, y convierte a los siempre victimizados judíos o negros en implacables máquinas de matar. Y así nos presenta al Django ya liberado, y asociado con el Dr. Shulz: vestido con un llamativo traje azul, montado en su caballo, desafiando las normas reservadas a los de su color de piel.

 

Esa manera de contar, ese sello propio, característico de  Tarantino, en este caso en un género típicamente americano, muestra la ingente cantidad de cultura popular USA que el director atesora, y que ha ayudado a conformar la perspectiva que nos ha ido ofreciendo a lo largo de su filmografía de la sociedad americana de los últimos  veinticinco años. Ese estilo, de sombra muy alargada sobre gran parte del cine posterior, se puede rastrear en la aclamada  Pulp Fiction, en su iniciática Reservoir Dogs , o en Jackie Brown, donde realizó su particular homenaje a la subcultura negra de los años setenta, y recuperó a la estrella de la Blackplotation, Pam Grier. Ni que decir tiene que Tarantino elige para contar sus historias un estilo “destroyer”, casi siempre excesivo en la plasmación de la violencia, y que constituye el núcleo de las críticas que se hacen a su cine. Yo siempre lo he interpretado como un lenguaje narrativo al servicio de una suerte de crítica despiadada a casi todos los establishments de la gran nación en la que creció. Como el Bukowski, poeta desgarrado del americano pobre y solitario que sobrevive a su propia vida entre sexo compulsivo, drogas y alcohol. En este film la secuencia final de la venganza desaforada de Django, mientras se desata un frenesí de destrucción cargado de excesos que hace saltar por los aires la casa de la plantación Candyland, encierra también un curioso ejercicio de actualización cinematográfica de un escenario del ochocientos, con la canción de “Le llamaban Trinidad” de fondo.

 

En el plano interpretativo, las actuaciones me parecen notables con excepciones. Christopher  Waltz hace una gran interpretación de ese personaje renovador, ajeno a la densidad de las normas sociales del sur esclavista americano, europeo, con su propio código ético, que no cree en la esclavitud. Jamie Foxx, no termina de construir con solvencia al esclavo vengador protagonista, lo que probablemente lastra el desarrollo general de la trama. Leonardo Di Caprio borda en mi opinión a ese rico heredero esclavista, cuya gran afición es la lucha a muerte de mandingos, ilustrativo de la decrepitud sureña. Y finalmente el imprescindible de Tarantino Samuel L. Jackson hace una notable aportación al elenco de personajes, con ese esclavo privilegiado de una ambigüedad que en el tramo final de la película desconcierta y sorprende.

 

En definitiva, Django desencadenado no alcanza la brillantez del cine del Tarantino de los noventa,  pero es una película notable, que divierte y contiene la esencia de uno de los directores norteamericanos más interesantes de las últimas décadas.




Trálier subtitulado de la película Django desencadenado, del director Quentin Tarantino (vídeo colgado en YouTube por Cineytomas)
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

  • Publicidad

  • Autores