Kevin Macdonald: La sombra del poder (2009)

Kevin Macdonald: La sombra del poder (2009)

    GÉNERO
Cine

    TEMA
Crítica de la película La sombra del poder, de Kevin Macdonald (por Juan Antonio González Fuentes)

    FICHA TÉCNICA
Países: USA y Reino Unido. Año: 2009. Duración: 132 minutos. Género: Thriller político. Reparto: Russell Crowe (Cal McAffrey), Ben Affleck (Stephen Collins), Helen Mirren (Cameron Lynne), Rachel McAdams (Della Frye), Viola Davis (Dra. Judith Franklin), Jason Bateman (Dominic Foy), Robin Wright Penn (Anne Collins), Jeff Daniels (George Fergus). Guión: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray. Música: Alex Heffes. Fotografía: Rodrigo Prieto. Montaje: Justine Wright




















Magazine/Cine y otras artes
La sombra del poder, película del director Kevin Macdonald
Por Juan Antonio González Fuentes, lunes, 4 de mayo de 2009
A lo largo de los minutos que duran los títulos de crédito finales de la película State o play (La sombra del poder), puede seguirse como si de un documental se tratara el complejo proceso de elaboración de un periódico en papel en la era de los ordenadores. Mientras en la gran pantalla van apareciendo los nombres de todos los que han tenido algo que ver con el resultado final de la película, los espectadores vemos cómo dándole a un signo del teclado del ordenador comienza a andar la maquinaria industrial de la que nacen los periódicos que encontramos en los kioskos.

 

El texto escrito y maquetado en la pantalla del ordenador vuela por la red de cables hasta tomar nueva vida en forma de fotolito; el fotolito se inserta en algún engranaje de la gigantesca rotativa, donde también se han ido colocando los enormes rollos de papel que alimentan el proceso. De repente la hercúela rotativa se pone en marcha y, sin saber muy bien el cómo, el texto escrito toma nueva vida en forma de tinta y papel junto a otros textos, anuncios y fotos. Los papeles impresos vuelan por los aires de la gran nave industrial atrapados por pinzas especiales, se juntan en algún lugar predeterminado por la ingeniería industrial, se suman unos a otros, y al cabo de un instante conforman un periódico húmedo de tinta y oloroso de letras. Los distintos ejemplares se acumulan en otro lugar de la gran parafernalia, y otra máquina los hace paquetes que viajan por cintas en movimiento que los depositan en el interior de furgonetas que los hacen llegar a distintos puntos de la ciudad para que los lectores los adquieran y lean en su casa, trabajo, medio de transporte... Y así un día tras otro, las palabras escritas con un lápiz en un cuaderno se metamorfosean industrialmente en tinta negra sobre papel para cobrar alguna vida e importancia sólo durante unas poca horas, al igual que las mariposas.

El proceso descrito someramente en estos párrafos y en los créditos de la película tiene, según los expertos en la materia, los días contados. Ya lo he escrito en estas mismas páginas: según parece, la inmensa mayoría de los periódicos del mundo que se hacen en papel desaparecerán de la faz de la tierra a lo largo de los próximos quince o veinte años. Los periódicos en papel son una especie en vías de extinción que no aguantan ya la competencia con el periodismo digital: más barato, más ecológico, más rápido, más eficaz, más ágil.

Seguro que algún día los créditos finales de La sombra del poder, o mejor dicho, toda la película, se proyecte en las clases de historia del periodismo para explicarles a los alumnos cómo era el viejo periodismo anterior a la revolución digital.

Y es que esta entretenidísima película del británico Kevin Macdonald tiene algo de narración documental, de crónica crepuscular sobre una forma concreta de hacer periodismo. No debe extrañar a nadie ese aroma de documental al que me refiero, pues el escocés Kevin Macdonald (1967) comenzó en esto del cine dirigiendo documentales, por ejemplo el titulado Making of an englishman (1995) sobre la vida y obra de su abuelo, el genial director de cine inglés Emeric Pressburger, o el titulado One Day In September, cinta acerca del asesinato de atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Munich de 1972, y que le valió un Óscar al mejor documental corto.

El éxito en los documentales debió animar a Macdonald y a sus productores a contar historias de ficción en más extenso, y así en el 2004 dirigió su primer largometraje, Tocando el cielo, y en 2006 el segundo con más que notable éxito, pues El último rey de Escocia estuvo nominada al Óscar y triunfó en los BAFTA, los prestigiosos premios del cine británico. Y ahora, con su tercer trabajo, La sombra del poder (2009), Macdonald confirma que posee pulso narrativo, ritmo, sentido del suspense y del espectáculo, que sabe sacarle partido a un guión trabajado, que se mueve bien dentro de los parámetros y exigencias de las películas de género (en este caso el género del periodismo), y que puede hacer muy entretenida una película que además plantea cuestiones enjundiosas.

La sombra del poder es un thriller sin duda deudor de los clásicos, en el que se mezclan con soltura y no poca inteligencia asuntos de importancia tan esencial en nuestros días como la corrupción política al más alto nivel, las complejas relaciones entre los poderes, la seguridad ciudadana en los estados contemporáneos, la guerra de Irak, el creciente y casi omnímodo poder de las grandes empresas paramilitares (el Robocop de Paul Verhoeven incide en lo mismo pero desde la ciencia ficción)..., todo bien cocinado y presentado al espectador en una bandeja atractiva: crímenes misteriosos y una investigación detectivesca a cargo de un veterano y desaliñado periodista a la vieja usanza (libreta de apuntes, lápices, olfato para las noticias, contactos...) de un prestigioso diario en horas bajas de Washington D. C., y una joven y brillante periodista de la reluciente edición digital del mismo periódico de la capital estadounidense.

Si a estos ingredientes bien entrelazados entre sí por un sólido guión, le sumamos ritmo narrativo, pulso tras la cámara, y un elenco ciertamente acertado de buenos actores (un Russell Crowe inmejorable en el papel de periodista veterano, y unos más que eficaces Rachel McAdams, Ben Affleck, Helen Mirren), el resultado es una película que en estos momentos se encuentra entre las más taquilleras del panorama, y que se presenta como una opción inmejorable para pasar una tarde placentera de cine entretenido y de calidad. ¿Puede pedirse más?, quizá sí, pero desde luego La sombra del poder del más que interesante Kevin MacDonald ofrece mucho más de lo habitual en estos tiempos generosos en proyecciones aburridas, insufribles, infantiles, completamente idiotas.



Tráíler de La sombra del poder, del director Kevin Macdonald (vídeo colgado en TouTube por activanta)